Archivos para las entradas con etiqueta: Hotel con encanto

Uno de nuestros últimos descubrimientos. Rawla Narlai és un boutique hotel en el corazón de Rajastán. Vida rural y un ambiente de lujo en el mismo espacio. La calidad del servicio y el cuidado en cada pequeño detalle convierte la estancia en este hotelito en una verdadera iniciación al dolce far niente.  Una parada perfecto en medio de un viaje intenso: unos días de descanso, disfrutando de la piscina, de la excelente gastronomía y del desayuno horneado en casa, los excelentes masajes ayurvédicos… Un paraíso para los que buscan bienestar, no menos que para los que necesitan una experiencia real, alejada del bullicio del turismo de masas. Vida rural en estado puro. Narlai, dominado por una redondeada mole rocosa, vive ajena al tránsito de viajeros. Ni tiendas, ni guías, ni turistas. El sonido de los templos llamando a la oración, las risas de los niños jugueteando por la calle o el silencio de la noche bajo el impoluto cielo estrellado son algunos de los regalos que nos hemos llevado de Narlai.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Recomendado por una buena amiga. Me fío de ella y de lo que se ve. Especialmente interesante es su aproximación a la agricultura biológica y la posibilidad de residencia de artistas.

The Dune Hotel

The Dune1

Cruzado por la calle Lazimpat y con aceras francamente irregulares, el barrio de las embajadas de Kathmandú está bastante alejado del concepto de exclusividad que podría emanar. En realidad Lazimpat es una parte integrante del corazón de la ciudad, accesible desde los centros turísticos de Thamel y Durbar Square. Sin embargo, es un oasis de paz, que tanto cubre las necesidades de la comunidad expatriada, como seduce a los viajeros en busca de algo más y a algún que otro visitante despistado.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tings Lounge Hotel es el lugar para quedarse. Una pequeña casa con habitaciones básicas pero decoradas con gusto, comida orgánica y un ambiente acogedor para todos los gustos. Chimenea para el invierno, terracita para el verano, menús simples con productos excelentes a precios razonables, una selecta variedad de tés y un servicio amable y atento. ¿Qué más se puede pedir por unos pocos dólares? Un verdadero descubrimiento, que hay que reservar con mucha antelación para difrutar su hospitalidad en pensión completa. Así que si aterrizáis en Kathmandú de sopetón, resignaos y no dejéis pasar a merendar.

Pero para sentirlo como nuestro barrio, Lazimpat nos ofrece unos escelentes spa, otras interesantes opciones de restauración como el restaurante típico nepalí Nepali Chulo con su algo sobrevalorado menú de 11 platillos tradicionales (excluyendo la tapa de palomitas de maíz), en un antiguo palacio con mucho encanto. Personalmente, prefiero la terraza y dejar de lado los espectáculos nepalíes algo fuera de lugar, no tanto por los actores, como por algún que otro grupo de extranjeros alcoholizados. También en la calle principal, la excelente tienda de artesanía con consciencia Mahaguthi expone una variada selección de productos de comercio justo. Un poco más allá la tienda de té Himalayan Tea Corner es el lugar perfecto para sentarnos a pasar la tarde a hablar con sus dependientes y aprender, probar y comprar diferentes infusiones y mieles directamente de las plantaciones de Ilam en el este de Nepal (obligatorio degustar los tés blancos, especialmente los conocidos como agujas de plata y agujas de oro).

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 106 seguidores