Archives for category: *Delhicias

2nd floor, Competent Cine Court · Lajpat Nagar II, Delhi

Un café con mucho sabor a leche. Aquí. Una panadería que parece japonesa. Aquí. Un espacio minúsculo y cálido en invierno. Aquí. Un sitio donde tomarte algo solo y no sentirte un solitario. Aquí. Me gusta este rincón del food court del 3C’s. El personal es amable, los bocadillos, pasteles y pastas aceptables y si a uno le apetece un poco de aire libre, siempre se puede salir al patio y sentarse al lado de la fuente.

A1 · Lajpat Nagar II, Delhi · 041721122
PVR Anupam · Saket, Delhi

Te apetecen un Bounty a media noche. En Tokyo saldrías a la esquina y en tu 7Eleven lo tendrías. En Taipei, en Bangkok, en Kuala Lumpur. Pero en Delhi, si te apetece algo a media noche y serías capaz de salir a buscarlo donde fuera tienes pocas opciones. Léase la cafetería de las estaciones de tren o esta cadena de tiendas de ultramarinos. Desde preservativos a comida preparada, desde chocolate a revistas y discos. Un poco de todo, no demasiado al alcance de  la mano, a no ser que vivas alrededor de Lajpat Nagar o el PVR de Saket. Esta última está con diferencia mejor surtida. Los precios son algo superiores al resto de tiendas de barrio, no dan bolsas, a no ser que las pagues y no venden alcohol. Pero aún y así es bueno saber que hay esperanza para los noctámbulos y los insomnes.

Ai, MGF Mall · Saket, Delhi · 9810263567 · www.airestaurants.com

Más allá de lo que se pueda o no tomar, esta terraza al aire libre, acondicionada para el verano y el invierno parece ser lo más del momento en la ciudad. Lleno absoluto en un espacio exclusivo, moderno, con gente guapa y música acorde. De hecho, en toda la zona de Select Citywalk estan proliferando bares musicales, lounge y discotecas para hacerle sobra al F-Bar del Ashok Hotel. Si esperamos de la vida que un buen DJ pinche algo así como dance y pseudoelectrónica sería un buen lugar para pasarse las noches gélidas de invierno al lado de sus braseros, aunque sobretodo es un espacio excepcional para disfrutar de las calurosas noches de los meses por venir. Parejas y chicas gratis, chicos 1500 rupias.

53, Community Centre · New Friends Colony, Delhi · 01126331181

Es extraño encontrarse comiendo thai en una especie de biblioteca. Pad thai y curris verdes y rojos rodeados por libros de segunda mano, guías de restaurantes de Delhi y algun que otro ejemplar agotado de una novela que ningún cliente empezará a leer mientras come.

El servicio correctísimo y amable, como un buen thai debe ser. Por algo son el país de las sonrisas. Y ciertamente, el pad thai estaba bueno, aunque una gamba estaba undercooked. ¿Quien no ha comido alguna vez sushi de gambas? Como siempre, deberían mejorar la ambientación musical y de paso comprar unos muebles que pesen un poco menos, porque para apartar el banco de la mesa puedes provocarte un ataque de indeseado lumbago. Pero, quitando estas minucias y centrándonos en lo que importa, la comida, hay que decir que estava excelente.

Se echa de  menos el sticky rice con mango, Sr. Ego. Esperaremos a la temporada del mango a ver si vuelve a la carta.

K Block, Outer Circle · CP, Delhi

Este estrafalario elemento arquitectónico, modesto en sí, pero situado en plena calzada de la vía que sale de CP hacia Old Delhi (no n vano se ve la Jama Masjid en días claros) tiene una de esas dhabas curiosas que merecen ser mencionadas en cualquier inventario de restaurantes delhitas. Lo es por su situación estratégica y absurda. Lo es por su cartel de “no tenemos sucursales”. Lo es por lo parco del menú que contiene apenas tres variedades de pulao y un par de platos más. Pero, como todo en este mundo, lo es porque conjuga lo auténtico y lo pintoresco, lo delicicoso y lo icónico, lo excepcional y lo real por una suma que raramente superará las 100 rupias.

Sólo una advertencia, no pidáis bebida porque tardan una eternidad en traerla. Bueno, dos advertencias. El pullao pica un poco más de lo habitual.

En Nizzamuddin Dargah, justo antes de adentrarse en los callejones que llevan a la venerada tumba, hay un paanwalla que prepara uno de los paan dulces más recomendables de las calles de Delhi. El paan consiste en una serie de especies y nuez de areca dentro de una hoja de betel. Los indios lo mascan con avidez cosa que les produce enrojecimiento de las encías y los dientes. El paan favorece la salivación por lo que para consumirlo hay que escupir continuadamente, dejándo la ciudad moteada de esputos de un color nada alentador. Sin embargo, el paan dulce tiene un sabor agradable y refrescante ya que incluye miel y otros dulcificantes a los ingredientes habituales. Así que los que quieran iniciarse, acertarán si eligen la versión dulce de este preparado tan común en las calles indias.

Ellas iban advertidas,  pero sonreían desconfiadas. No les duró demasiado en boca, pero fueron lo suficientemente valientes para soportar la mirada inquisitiva de la marabunta de indios alrededor del paanwalla y el espectaculo surrealista de la cabra vestida con las pieles de una ancestra suya mezcladas con un tejido sintético cualquiera.

N-12, Inner Circle · CP, Delhi · 01123312355, 01151523777

Este local casi en la esquina del Outer Circle con Janpath es un clásico para los viajeros. Siempre lo había visto con un poco de recelo porque tiene el típico pesado, a veces, bajo la columnata invitandote a entrar, pero finalmente decidí que había que probarlo. Desde luego, la estética palidece ante su competidor más cercano, el Saravana Bhavav, ambos ofrecen una oferta culinaria parecida, pero el Banana Leaf tiene un aspecto más descuidado, tal vez simplemente es que después de varios años ha desmejorado.

Como siempre, no hay que dejarse llevar por la primera impresión. Elmenú es amplio con algunos platos poco comunes en los restaurantes sureños más normales. En estos casos, siempre es recomendable arriesgarse con un thali o algo similar que nos de la idea de qué tiene para ofrecer el local. La verdad es que la variedad de arroces del Minin Lunch era muy buena, con un nivel de picante bastante aceptable y un par de postres a base de arroz realmente delhiciosos.

Así que concluyo que debería seguir investigando el menú, porque este restaurante apunta maneras.

N-4,  N Block Market · Greater Kailash I, Delhi · 01139515656 · www.urbanpind.com

Unas esculturas estilo Kajuraho decoran las paredes de la primera planta. Los sofás y las mesas de diseño se esparcen por los pisos con cierto orden. El servicio, algo lento, nos trae una carta llena de platos con nombres suggerentes y carentes de fuerza gustativa. Algo sosos, vaya. Un poti poti de cocinas que más que internacional debería ser apelado como miscelánea caótica. El menú es simplemente caro para lo que se ofrece. Pero es que estar en tal ambiente de glamour tiene sus contrapartidas. En Urban Pind no estamos para comer, estamos para figurar. Cada noche es uno de los locales que suele llenarse con sus fiestas temáticas y eventos varios.

Lo mejor del local es la terraza, amplia y diáfana. Una terraza donde tomarse una cerveza sobrecargada de tasas en un ambiente posh, donde el privée lo forman dos pares de sofás y unos gorilas enormes que te impiden el paso mientras la multitud se agolpa y se roza en el resto del espacio. Nunca la separación entre los VIPs y el vulgo fue tan pequeña y, sin embargo, se echa en falta una revolución de las masas. Será porque con tener alcohol a tutiplen y música electrónica de poca monta la gente se conforma con cualquier incomodidad.

Lo cierto es que no es un lugar de mi agrado. Básicamente pretencioso, con gente pretenciosamente guapa, camareros pretenciosamente atractivos, música pretenciosamente moderna. Pero, si bien no es mi lugar favorito, hay que reconocer que acoge a buena parte de la comunidad extranjera, especialmente en su fiesta para expatriados de todos los jueves. Entrada libre y una pulserita para consumiciones sin parar por un precio bastante módico: 700 rupias. Así que los avidos de emborracharse que busquen algo más chic que el salón de su casa, pueden acercarse y disfrutar con la animada multitud y tal vez, bailar con éxitos un poco pasados de moda de la música dance y electrónica más occidental. Los nostalgicos de la patria también podrán tener una regresión a algo así como un pseudo Buddha Bar de ciudad de provincias. Y a los que no les gusto, tendrán la certeza de no tener que soportarme.

Tokyo. Asakusa. En la vibrante capital nipona, foco de tendencias, centro financiero de Asia y refugio de las extravagancias más heterodoxas de nuestro planeta, el barrio de Asakusa se jacta de mantener la esencia shintoista de la cultura japonesa en plena vorágine urbana. En el templo que emerge de sus entrañas se celebra anualmente el festival de Sanja Matsuri que reúne a cientos de miles de tokyotas cargando altares con ídolos de otros tiempos, acompañados por ejemplos de las artes folclóricas de todo el país y rodeados por curiosos de medio mundo. Hasta hace poco, el festival constituía el único lugar donde ver públicamente y sin peligro para la propia vida a los grupos de yakusas —la mafia japonesa— mostrando sus cuerpos tatuados. En el corazón tradicional de la fugaz Tokyo, se encuentra Bonji, un local especializado en el arte de fumar pipas de agua en todas sus variedades que presume de tener el narguile más grande del mundo. La shisha ha llegado a Tokyo en la que parece su última gran aventura: la conquista del mundo. En Madrid, en Washington, en Bangkok o en Río de Janeiro, restaurantes persas, lounge bar genuinamente mediterráneos, bares de copas postmodernos, cafés de estilo magrebí y un amplio etcétera han incorporado la hookah a su oferta. Hoy en día, las cachimbas son conocidas alrededor del globo y parecen haberse convertido en una marca distintiva de clase, de una juventud urbana y cosmopolita, con un toque bohemio, que ve en el acto social de fumar el narguile una aproximación a la multiculturalidad y una forma de diluir un modo de vida demasiado acelerado tras una cortina de humo.

hookah manipuri

Hookah, narguile, cachimba o shisha son solo algunos de los nombres con que se conoce uno de aquellos inventos de la Humanidad de origen confuso. La arqueología de la hookah podría trazarse a partir de un instrumento para inhalar el humo de sustancias vegetales que provendrían de la India, en la actual zona fronteriza con Pakistán. Las piezas más antiguas que se conocen, del 1000 dC, estaban constituidas por una cáscara de coco como recipiente básico al que se unían dos cañas, una para sostener marihuana u opio y la otra para succionar el humo. Esta podría ser la teoría más plausible, pues explicaría su evolución hacia Persia y, más adelante, su llegada y expansión por el Imperio Otomano, así como el origen etimológico de su nombre en algunas lenguas —derivado de la palabra coco en sánskrito: narikela.— En Persia se desarrollaron las formas de madera que luego volverían a la India con las dinastías afganas del Sultanato de Delhi y del Imperio Mogol. Hacia Occidente, la hookah irradió hasta el Imperio Otomano donde adquirió gran popularidad en la corte de Estambul. Allí, el  instrumento se perfeccionó y adquirió su aspecto lujoso con motivos decorativos de gran complejidad y estructuras de bronce u otros metales y cristal que han llegado hasta nuestros días. Sin embargo, el mecanismo básico del narguile se mantuvo. Este consiste en el uso de un preparado humidificado, normalmente cubierto, con una brasa encima, que emite el humo a través de los orificios del lüle (cazoleta) hacia el shishe (base), donde este pasa por agua —fría, caliente o incluso perfumada según tradiciones— para ser inhalado a través del marpuch (manguera).

Mughal Lady with Hookah

La historia del narguile continúa con la llegada del tabaco. Paralelamente a la evolución del diseño, las pipas de agua pasaron del opio al tabaco tras la introducción del mismo desde Europa en el siglo XVI. Persia adquirió gran fama por su preparado conocido como tombeik, un tabaco de sabor fuerte que se utiliza todavía en Irán y el subcontinente indio. Fue en la corte otomana, en pleno siglo XIX, cuando los preparados persas adquirieron unos sabores suaves al añadir dulcificantes naturales, miel o melaza, que hoy conocemos como shisha, tobamel o maassel. El tercer tipo de preparado, propio de la India, utiliza frutas y perfumes para suavizar el sabor del tabaco, logrando un punto intermedio entre las variedades anteriores. Este último es conocido como jurak. Las tres formas tradicionales conviven en la actualidad, eclipsadas por el tabaco egipcio moderno que se caracteriza por una mezcla con glicerina como dulcificante y que ofrece una amplia variedad de sabores afrutados. Hasta la década de 1980, estas variedades de tabaco eran ajenas al mundo de la hookah y se han mostrado uno de los catalizadores de su éxito dentro y fuera de las fronteras del antiguo mundo otomano.

Hookah individual

Vendidas en mercados turísticos de toda Asia y tiendas occidentales como objetos decorativos, recuerdos o verdaderos instrumentos del fumador, las hookahs actuales, en gran parte, proceden de Oriente Próximo (Siria y Egipto) e imitan los modelos otomanos. Se utilizan botellas de vidrio decoradas con estructuras que combinan el metal y la madera. En menor medida se comercializa la hookah malabar, de origen indio, totalmente metálica. El coste de la cachimba viene determinado por la complejidad de la decoración y la calidad de los materiales. Sin embargo, en muchas zonas de Asia y África se mantienen formas arcaicas a base de cerámicas toscas y maderas sencillas que huyen de cualquier artificio decorativo. Es el caso de las hookahs vendidas en los mercados rurales indios o las formas tradicionales en la zona de Myanmar y el sudeste asiático que se asemejan a un vaso con una simple salida para succionar de madera. Entre las comunidades más humildes incluso se realizan con botellas de plástico recortadas. Y es que la hookah, lejos de ser un refinamiento, prima el hecho social, el encuentro lúdico y el intercambio entre un grupo afín. Raramente se convierte en un placer individual como supone el tabaco y, por eso mismo, tiene una tasa de adicción mucho menor. Con todo, no hay que confundirse. Estudios médicos afirman que una sesión de narguile supone la ingesta de 80 veces el humo de un cigarrillo y, a pesar de que el tabaco de la shisha carece de ciertos aditivos químicos que refuerzan la adicción, su consumo regular podría tener efectos similares para la salud de los fumadores que las del tabaquismo convencional.

Ottoman Turkish Woman Smoking Hookah

¿Moda pasajera o nueva costumbre social? Lo cierto es que en tiempos de lucha contra el tabaco, la expansión de prácticas paralelas tiene muchas opciones de naufragar a expensas de la persecución de las autoridades sanitarias. También lo es que vivimos la explosión del mundo global y de las modas multiculturales, que pueden evolucionar hacia unas sociedades mestizas o llevar a regresiones neonacionalistas que barran con toda influencia extranjera. Sin embargo, mientras en Delhi se sigan agrupando los jóvenes en el Mocha a tomar pastel con hookah o en Barcelona se llene La Concha en el Raval a media tarde; mientras The Bed en Taipei siga siendo el referente  de moda y los cafés de El Cairo sigan deleitando a sus clientes con el servicio de las más excelentes shishas perfumada; mientras el café de la Corlulu Ali Pasha Medresesi en Estambul atraiga a estudiantes y nostálgicos a jugar al backgammon y tomar un te turco. Mientras en bares de medio mundo se sigan  oyendo alegres conversaciones adornadas por aromáticas expiraciones grisáceas, la hookah tendrá sentido. La esperanza para el narguile es su habilidad para hablar sin malentendidos, el idioma que no es nadie, una lengua donde los insultos y las agresiones se diluyen en el aire. No hablamos, está claro, del esperanto, sino de aquello que se esconde en el interior de la hookah: la poesía.

The Hookah Lighter

Publicado en Reseñas de Ankara, otoño 2009

31, A Block Market · Defence Colony, Delhi

El exterior augua algo más moderno de lo que es. Como de costumbre, podría ser un lugar agradable para comer con un poco de estilo si no fuera por las familias punjabis celebrando cumpleaños. Comida asiática razonable con, eso sí, un servicio bastante mejor que la media de restaurantes de su categoría. El críquet en las pantallas de plasma y la música podrían mejorar. Y aunque por la brevedad pudiera parecer que no me gustó, lo cierto es que se comía bien. Tal vez el problema es que no ofrece nada nuevo dentro de la oferta de Defence Colony.

Los fines de semana hay música en directo y tienen algunas ofertas y happy hours interesantes. La curiosidad es que te dan tres menús distintos del tamaño de una enciclopedia para pedir: el italiano, el oriental (thai, chino, japonés) y el indio. ¿Porqué complicar las ya de por sí difíciles decisiones del comensal?

32, A Block Market · Defence Colony, Delhi · www.cocoberry.co.in

Sólo le faltaba una máquina de café para ser el lugar perfecto de encuentro en las tardes ociosas. Perdón, comencemos de nuevo, incluso tiene una máquina de café para convertir las tardes ociosas en amenas charlas con amigos. Una decoración de lo más moderna, digna de ser imitada por IKEA, es sólo el colofón final de un local que ha tenido una gran idea (o al menos la ha importado a la India): ofrecer yogur helado con frutas troceadas y otros complementos. Los venden para llevar, pero lo cierto es que el local está hecho con tanta gracia que apetece quedarse un rato a saborear el yogur con kiwi, piña, Oreo, almendras… e incluso jugar al Scrabble un rato. Los precios no estan muy desorbitados para el barrio y lo único malo es el pésimo gusto musical del DJ (ausente), como en muchos bares y restaurantes de la ciudad.

South Extension II, Delhi · 011 46076422

Martes de tango. Es motivo suficiente para acercarse a South Ex a comer a este restaurante mexicano con chef mexicano que tiene, fuera de carta, ternera deliciosa. Hay que decir que ayuda ir con buena compañía para disfrutar la visión de unas pocas parejas que bailan con mucho estilo y que en su mayoría son de expats que llevan practicando desde hace años. No es fácil introducirse en el tango, así que no servirá de mucho a los que tengan ganas de introducirse en el tema, aunque aquí se pueden conseguir los pocos contactos que saben del baile argentino en la ciudad.

Música a parte, el lugar está bien, cómodo, de precio medio-alto pero con una buena oferta de comida mexicana, para variar un poquito. Aunque hace tiempo que tienen anunciado que abrirán en CP todavía no ha sucedido, así que este es el único lugar en la ciudad para saborear burritos, fajitas y tacos, junto a otros platos típicos de los restaurantes mexicanos del mundo. La ternera, recuerden, está disponible a veces, pero no en la carta (al menos, que yo recuerde).

SelectCityWalk · Saket, Delhi

¿Un restaurante turco donde sirvan shawarmas como los de verdad? Sí, sí, sí. Es increíble, pero lo hay. Entiéndase: el famoso Al Bake en NFC es de lo más aconsejable, pero sirve la versión india del shawarma. Alaturca los sirve acompañados con música turca todo el día, con carne de pollo o cordero (los fines de semana) a elegir, con falafeles buenos. Sus shawarmas son de los que te dejan ese olorcillo en las manos (para el cual te regalan una toallita de avión perfumada). Una maravilla sólo reservada para los ricos que frecuentan el centro comercial más estiloso de Delhi, o uno de los de más categoría. Los demás tendrán que conformarse con la indianización del shawarma que sirven en Al Bake, que tampoco está mal, pero para un asiduo de los restaurantes pakistaníes de Barcelona, es algo sui generis.

62, Inner lane · Khan Market, Delhi  · 011 43587155/66 ·  blanconewdelhi@yahoo.com

 De lo más caro de Khan Market, la verdad es que la fama hace temer lo peor. No siempre lo más caro es lo mejor. Pero a deicr verdad, el ambiente de este restaurante es de lo más agradable. Todo con un punto blanco que combina a la perfección con una música seleccionada, suave y relajante. La clientela tampoco se prodiga en carcajadas ni conversaciones muy ruidosas. Una cosa me extraña: las vitrinas con gafas de marca que evidentemnte estan a la venta. ¿Tendrán una óptica como complemento al negocio de la restauración? Pues sí.

La comida es considerablemente mejor que en otros lugares similares, aunque algo sobrevalorada, cierto. Lo mejor es que satsiface a todos los gustos con cocina china, thailandesa, vietnamita, india, continental… Todo lo que ha pasado por nuestra mesa era excelente y el servicio, muy profesional y agradable. Digamos que otros restaurantes de Khan Market estan más especializados en cuanto al menú o son más familiares, así que por favor, abstenerse familias extensas y amantes de las recetas insofisticadas y de la pasta al pesto. Áquí hay un poco más de nivel y espermos que continue.

Así que tras el conjunto de la experiencia, la cuenta no ha salido tan cara.

Ground Floor, Select CityWalk · Saket, Delhi ·01140599916 · www.passioncheese.com

En una esquina del centro comercial más lujoso, o casi, de Delhi hay una tiendecita que sorprede por su moderno diseño y específico producto. El tema es el queso, pero no el panner, sino el queso que uno aprende a olvidar cuando vive en la India: Gouda, Emmental, Feta y otras variedades, condimentados con pimienta, aceitunas, ajo o cebolla, o simples, sabores puros. Claro, el precio está fuera del alcance de muchos y si lo comparamos con una buena quesería europea, lo que en Delhi se compra a 15 euros el kilo cuesta en casa unos 5 o 6, pero si no fuera por esquinas como esta, una verdadera aventura empresarial teniendo en cuenta lo estrafalario que resulta un pedazo de queso para la mayoría de indios, aunque sean de clase media alta, pues bien se han de desembolsar las rupias con gusto. Al fin y al cabo, va por nuestro paladar todavía demasiado europeo.

 2nd Floor, Middle Lane, Khan Market · Lodhi Road, Delhi · 01141757703 / 01141757704

Mucho Mac y mucho expat aprovechando el wifi. La verdad es que el lugar tiene su gracia pero está sobrevalorado. Ni la terraza es tan agradable, ni las cachimbas son tan deliciosas, ni la comida tan exquisita como para pagar los precios que el Market Café ha puesto a sus productos. Tal vez el hecho de ser uno de los primeros en ofrecer este tipo de servicios le de cierta categoría, pero a día de hoy ya existen en Khan Market y, por supuesto, en otros lugares de Delhi, otros bares y restaurantes que le pasan por delante y que tienen una mejor calidad-precio.

Con todo, en un momento de duda, siempre es una apuesta segura si no improta dejarse las rupias.

52, Janpath · CP, Delhi · 9899613122 · www.bmw.in

Un café en una tienda de móviles era poco probable, pero un restaurante elegante en un concesionario de coches es algo aún más surrealista. En Janpath, en pleno corazón de Delhi, la tienda de BMW ha empezado esta estraña mezcla que, seguro, va a sorprender a la mayoría de personas a las que invitéis a comer. A la entrada del concesionario una exposición de pinturas nos indica que eso no es un lugar cualquiera. Los coches están aparcados fuera, llamando obviamente la atención de los transeúntes. Una pequeña pizarra a la entrada anuncia los platos del día, porque, en efecto, hay un restaurante al fondo del local. Hay que decir que por el ambiente y por la comida, se merecería ser un lounge bar de tarde-noche, pero por el motivo que sea de momento se mantiene como un restaurante más bien diurno. La carta no es muy extensa, pero todos los platos tienen la pinta de un restaurante de nouvelle cuisine europeo y la presentación acorde pone la pechuguita de pollo sobre unas rodajas de verduras a la brasa y una delicada línea de salsa alrededor. Problemas del lugar: que el servicio es lento, cosa que si te termina gustando la comida se puede releer como un, ves cuando tengas un tiempo libre bastante holgado, para disfrutar del momento, pero que cuando no te ha satisfecho es una cruel crítica al lugar. El otro es que sólo tiene dos mesas, para cinco, pero en definitiva dos mesas. A la entrada una barra y una mesa alta parecen anunciar que algún día servirán cocteles y cervezas, pero hasta que llegue el momento, el BMW se va a mantener como un placer exclusivo para minorías. Y aunque el precio lo podría hacer extensivo a más clientes, tampoco es que se pueda decir que se hayan moderado en este aspecto. Un hay que ir, con alguien especial.

BMW Studio

 

P.S. El lugar ha cambiado de nombre. Ahora se llama Olive Beach Studio. Pero sigue siendo lo mismo. Recomiendo el risotto de setas salvajes con pata de pato. Parece un chiste,  no?

50- E , Chandragupta Marg · Chanakyapuri, Delhi · 91 11 26871901/03 · http://www.iicnewdelhi.esteri.it

Lo único malo que se puede comentar del restaurante del Centro de Cultura Italiana es que si no eres miembro o vas con uno, no puedes disfrutar de una comida excelente, unos precios muy razonables y un ambiente relajado. Posibilidades de comer al aire libre, en el jardín, o en el interior, una variada oferta culinaria, que realmente sabe a Italia y un servicio bastante mejor de lo que uno se encuentra en muchos restaurantes de la ciudad. La pizza excepcional, el tiramisú delicioso, las ensaladas frescas y sencillas. De hecho, todo el lugar es simple, sin los toques rococó que caracterizan a algunos de estos localescon un poco de categoría, nada pretencioso, y en cambio digno de figurar entre los lugares donde queremos comer en Delhi. Esperemos que el Cervantes tome buen ejemplo.

Jawahar Vyapar Bhavan, Janpath · CP, Delhi · http://www.cottageemporiumindia.com/
En un rincón del mastodóntico edificio del Cottage Emporium, un café que casualmente sirve solo comida fast food bastante americana, al menos en el aspecto. Sin aire acondicionado, sin un buen servicio, pero con todas las tasas. Parece que el café va a estar bueno, pero el resto de la comida puede encontrarse en cualquier otro lugar, a no ser que estemos comprando algo de artesanía y nos apetezca comer un pequeño tentempié. Sirven pizzas, hamburguesas y bocadillos en el fondo muy indios en el estilo, aunque no deja de ser una decepción que el gobierno no haya sido un poco más imaginativo en un lugar emblemático para los turistas que visitan la ciudad.

1634-1635, Main Bazaar · Paharganj, Delhi · 1123585766 · www.metropolistravels.com

 En medio del barullo de Paharganj una terraza casi aislada. La verdad es que subir hasta lo alto del Metropolis no tiene más gracia que la terraza, porque las vistas son nulas. Por lo que respecta a la comida, lo mejor es decantarse por los platos continentales o la pasta (con un sabor bastante auténtico para lo que se suele encontrar en Delhi). El resto de oferta, tanto la india como la china, es un poco cara para lo que hay que tomar. Seguramente en otros lugares cercanos se puede comer mejor comida local.  La cerveza india es barata, los cocktails también y puede ser una buena opción para una tarde-noche de verano entre charlas, sorbos y bocados.

P.S. Siempre lleno de extranjeros.

31, Hauz Khas Village · Hauz Khas, Delhi · 011 46 08 05 33 · www.tlrcafe.com

Una decoración impropia, formada por muebles de todos los estilos combinados con extremo buen gusto en un espacio diáfano. Ambientes, ambientes, ambientes… y un trato exquisito. No estamos en un local modernillo, ni en un lujo asiático, se trata de un bar restaurante lounge con gracia y gusto en la decoración tanto como en el menú. Comida italiana y continental sin pretensiones, bien elaborada y bien presentada, cosa que a veces brilla por su ausencia en los restaurantes medios de Delhi.

La terraza superior es batante excepcional en la ciudad y aunque necesita una mano del decorador que ha elaborado el resto del espacio, supone un lugar perfecto para una copa antes o después de la cena. Sentado en una gran mesa de cocina inglesa pintada de blanco, digamos, bajo un espejo de imitación Luís XVI sobre una alfombra de las que se venden en los mercadillos de Delhi frente a unos sofás naranjas aós 70, el eclecticismo te envuelve, para que el tiempo pase suavemente. Sólo hay que reprocharle que hacía un poco de calor y que la música estaba demasiado alta e impedía hablar. El precio, un poco elevado para lo que se lleva en la ciudad, tampoco me pareció un motivo para no recomendarlo.

TLR

Las delhicatessen deberían estar en Delhi, pero en este rincón de Himachal Pradesh, entre McLeod Ganj y Dharamsala, se come divinamente. Todo el mundo conoce a Boom Boom en McLeod Ganj así que es fácil llegar hasta su restaurante, disfrutar de su comida y si uno entra en el juego, tener una catarsis con esta mujer que habrá visto mucho mundo como para no preocuparse por el cinturón de Mickey Mouse de su vestido, lo primero en lo que me fijé. Una experiencia culinaria y vital de las mejores de los últimos meses.

Basement, Select Citi Walk · Saket, Delhi

Anunciado como un café europeo, sus creadores no habrán estado en muchos países del Viejo Continente, ni tampoco sus clientes. El sitio tiene el aspecto de un pub, mezclado con un bar de diseño y tal vez algo de un bar de carretera americano. La comida es una mezcla extraña para nada europea, aunque haya pasta en el menú. Tampoco la música incluye nada que pueda reconocerse como europeo. De todos modos, no me pareció nada mal, aunque el servicio fuera lento. Dentro de lo que había dentro de Select CitiWalk tenía un precio aceptable y el esfuerzo por convertirlo en un lugar especial era evidente. Además hay wifi y tiene una terraza que por las noches o en estaciones menos calurosas, invita a sentarse a charlar un rato. Su gran error ha sido poner europeo en su nombre para hacerlo más classy.

P.S. Se recomienda reservar, porque aunque a veces con unos minutos en la barra hay suficiente para conseguir mesa, otras la cosa se alarga.

37, Def Col Market · Defence Colony, Delhi · 01124333510

Me prometieron un ambiente relajado con música house, lounge y pop, aunque el partido diario de la IPL destruyó el sueño y lo convirtió en una secuencia de ayyyyyys y ooooooooooooooh según evolucionaba el partido de críquet, deporte que todavía intento entender.

En la carta, comida india, continental y china sin nada demasiado destacable. La presentación fue, de mucho, lo mejor de la cena.

Fachada de Safdarjung Road · INA, Delhi

Una dhaba sureña en las que la dosa pica; pican los chutneys y el sambar… pero con ese picante que al rato se convierte en delicioso. Vine porque no había tappa en el keralí que frecuento, y la verdad es que me pregunto porque habrá tantos negocios con nombres del sur en INA. En el caso de los restaurantes es obvio, pues entre el mercado y Kidwai Nagar se han situado desde hace un tiempo varias dhabas mughlai y similares, con tandoori chicken, dhal, chapatti, etc.

Pero volviendo a la comida. Si uno quiere probar dhaba sureña, pues no está mal, aunque el lugar ni es comfortable, ni la comida exquisita, ni nada de nada… excepto que el propietario con su lungi te trata muy amablemente. Deduzco que no hay muchos extranjeros que se sienten en su pequeño restaurante.

Ansal Plaza · South Extension II, Delhi www.pizzaexpress.com
DLF Place · Vasant Kunj, Delhi

En el Heron City de Barcelona hay una franquicia de Pizza Marzano. Con mi hermano solíamos ir allí tras las películas de los jueves porque no era demasiado caro y tenían buenas pizzas, aunque fuera una franquicia de estas que puedes encontrar en cualquier lugar. En aquel local, particularmente, el ambiente solía ser tranquilo, sin demasiada gente entre semana, y daban ganas de charlar sentados en la terraza en verano y dentro del salón en invierno. Nada del otro mundo, aunque en general me parecía bien y me lo parecería de estar todavía en Barcelona.

Mi sorpresa fue encontrar una sucursal del tal Marzanno en Ansal Plaza. En efecto, la empresa es británica y debe haber Pizza Marzano por todo el mundo. El menú es casi idéntico al que sirven en Barcelona con excepciones como el carpaccio de ternera, convertido aquí en salmón con mascarpone. La diferencia es que los precios que en Barcelona son muy razonables, se convierten en Delhi en prohibitivos. Una pizza alrededor de las 500 rupias, por ejemplo. Así pues, se podría decir que este restaurante, que tiene casi la misma decoración que el de Barcelona, es por las circunstancias un lugar para clase media alta.

No sé exactamente si hacen toda la comida ellos mismos o si la traen congelada de la central, pero lo cierto es que la suavidad de la ricotta con espinacas era tal que me ha recordado muchísimo a mis tiempos en casa, el flan de café sabía a café y los tomates tenían su punto ácido y refrescante. Una recomendación para un día especial, aunque Brian Adams de banda sonora está ya un poco sobado y nos recuerda, por un instante al CCD o al Barista. Siempre se puede mejorar.

En todos los mercados…

De entrada, hay que constatar que el McDonalds no es el restaurante, si se le puede llamar tal, que peor huele de la India. Tal honor ha sido conquistado pro el Subway que hace revolver las tripas de todo el que pasa por su puerta… Y desmontando tópicos, el McDonalds es el único lugar donde el concepto de fast food cumple con su función, puesto que en la mayor parte de tales locales, te sirven casi igual de lento que en otro cualquier restaurante de categoría, así que uno solo termina por recurrir a ellso por lo económico de los precios… cuando son económicos.

Pero el verdadero prodigio de McDonalds es haberse adaptado con su tradicional menú de hamburguesa a un país donde ni la ternera ni el cerdo disfrutan de una gran popularidad, por no decir la carne en sí misma. Lo único que nos recuerda al consabido menú de nuestros países de origen es el McPollo y el McFilete de Pescado que mantienen la receta tradicional (digo receta, por decir algo). El resto de bocadillos son piruetas de originalidad para adaptar el concepto de hamburguesa a la realidad india: una de pollo picante, de patata, de verduras… El día en que te das cuenta que la hamburguesa de guisantes tiene apenas el mismo sabor que la de pollo, tu vida cambia para siempre. Puedes autoconvencerte de que comes sano, al fin y al cabo son solo verduras, mientras engulles la dosis necesaria de grasas saturadas.

Con todo, a muchos de nosotros, el McPollo nos cdevuelve de tanto en cuanto al mundo de la inocencia perdida, sin que tengamos que dejarnos 500 rupias por un plato de macarrones boloñesa.

50, Defence Colony Market · Defence Colony, Delhi · 01166362510

Empecemos porque la terraza es demasiado pequeña, pero tiene unos enormes ventanales desde donde se ve la oscuridad de la noche. De alguno modo eso le da una bocanada de aire. Muy decente para tomar una copa a unos precios no demasiado caros. Desde luego, junto con su gemelo, el Shark, son los mejores bares de la zona, aunque tampoco lo catalogaríamos como un hay que ir. Simplemente, si hay que ir se va.

Casi en cualquier lugar de la ciudad… donde hay un mercado hay un Barista (excepciones destacables son SN, Nehru Place…)

La vida no tendría sentido sin el Barista. Sólo hay una cosa de mi vida en Barcelona que no he podido dejar en Delhi: el placer de irme a desayunar y leer el diario. Aquí no tiene ningún sentido porque el periódico cuesta una rupia, y el desayuno casi 150, mientras que en Barcelona por 2 euros desayunas y por 1 te compras el diario. Sin embargo, hay algo de ritual matutino, de purificación, de autoconvencimiento de que mi vida es la que quiero en el pequeño hecho de desayunar en un bar leyendo la prensa.

En Delhi el número de cafeterías aumenta sin parar. El problema es que casi siempre son franquicias de las mismas marcas. Barista es, en mi opinión, la que tiene una mejor calidad-precio y una mejor atmósfera, aunque depende de los locales (también influye que abre a las 9 y que tiene comida desde que abre, a diferencia del CCD). En NFC a veces ponen jazz por las mañanas lo qe lo convierte en un lugar excelente para empezar el día relajadamente. Los días que ponen la selección de Venga Boys, Cristina Aguilera, Gery Halliwell y demás… pues te da un telele entre sorbo y sorbo del capuccino. En NFC me conocen tanto que a veces aunque diga que quiero un bocadillo distinto al que pido siempre, me traen mi favorito, el smoked chicken sandwich. Tampoco es que haya mucha variedad entre los non-veg, así que uno come lo que puede de hecho.

Los Barista Creme son la clase superior. Aquí te hacen los bocadillos y más cosas al momento. El desayuno en estos locales consiste en huevos fritos con tostadas y mantequilla y un croissant con un capuccino, todo en un pack, así que hay que combinarlos con los No-Creme para que no te dé un subidón de colesterol. Lo bueno es que también ofrecen ensaladas, pasta y bocadillos con vistas a comidas ligeras y meriendas-cenas. Así que también son uno de mis lugares favoritos, aunque esto me designe como una persona con poco gusto. Fuera de la India, probablemente iría a cualquier lugar antes que a un Barista, pero si en 2006 el del N Block de CP era mi salvación antes de meterme en los intrincados pasillos del National Archive of India, los de NFC y South Ex me salvan las mañanas durante los últimos meses.

P.S. Algunos vicios de Barista son su cold coffee con brownie dentro y el lemon chicken sandwitch.

Defence Colony Market, 39, 1st floor (encima del Subway) · Defence Colony, Delhi

Me recordaba a un club de jazz en Taipei y le di licencia. Tampoco hay que recomendar su cierre a las autoridades, pero nada especial. Aunque descubrí que sirven hookahs, justo al lado de donde te cocinan la comida! Lo cierto es que esas hookahs son más baratas que las de otros locales de la zona, pero con menos gracia.

Sólo, y ahí hay que darles un punto, destaca el menú escrito en una reproducción de discos de vinilo de distintos colores cogidos con unas anillas. Sirven pizzas, bocadillos, sizzlers y biryanis. Un poco de todo… Demasiado de nada.

P.S. Después de darle una segunda oportunidad, y de haber visto lo que hay por el mundo, tengo que decir que es un amibente mucho menos pretencioso que la mayoría de sitios del mercado, así que hay momentos en que apetece… además la decoración de las mesas que tienen montones de pequeñas cosillas bajo unos cristales no está nada mal. Finalmente, en positivo, el sabor de todo lo que hacen es muy indio, cuando indio quiere decir el sabor de la cantina donde como habitualmente en la universidad y está hecho a mano delante tuyo, nada de sorpresas. Del sabzivalla a tu mesa!

40, PVR Priya · Vasant Vihar, Delhi · 01126152525

Aunque la música house era estruendosa y el lugar algo vacío a primeras horas de una noche de sábado, RPM me causó muy buena impresión nada más entrar. Un lugar oscuro, pero con unas luces indirectas con gracia, un espacio relajado con sofás abajo y otro con mesas, y lo que se supone sería una pista de baile en el centro. La barra iluminada con gusto, situada en el centro. La música, en efecto, giró hacia algo más comercial a medida que se llenaba el local, para terminar siendo un verdadero caldero de música de Bollywood con la juventud desenfrenada al baile de los últimos éxitos. No he recibido muy buenas críticas del local, a parte de mi buena opinión, pero no dejaría de visitarlo si se quiere ver una cara más desenfadada de la capital.

Lo peor me pareció el precio de las bebidas, que empiezan con 250 rupias y la pronto que se cierran las sesiones, a la 1, cuando todavía se tienen ganas de mover el esqueleto un ratito más.

68B, Middle Lane · Khan Market, Delhi · 01143507505
G-21A, Select Citywalk · Saket, Delhi · 01140533229

En el callejón interior de Khan Market siempre hay una estimable cantidad de gente amontonada ante una barra. Esta pizzería que sirve porciones grandes a precios bastante grandes tiene una buena clientela. La verdad es que cuando pica el gusanillo, una buena porción de pizza con pepperoni o con salchicha o de verduras apetece. En cualquier caso no es que sea un manjar de dioses, simplemente una forma de entretener el estómago a un precio moderado, que en Khan Market ya es suficiente. Pido disculpas por ponerlo en la categoría de Delicias italianas, porque la pizza americana no tiene nada que ver con la que se come en las buenas pizzerías de Roma. Maf karna!

Community Center (cerca de Al Bake) · New Friends Colony, Delhi · www.yumyumdimsum.com
Otros puestos en GK1, M Block, DLF IV y DLF II.

La ilusión de llevar unos guotie dentro de una cajita como hacía en las calles de Taipei han podido con la evidencia de que estos dimsum estaban sacados de una bolsa de plástico, o sea precocinados o incluso congelados. Me he ido con mi chicken kothey hacia mi casa, balanceando la bolsa con ilusión… dentro no había ni salsa de soja ni palillos de bambú, pero la simple forma de la caja me valía para conectarme con Asia Oriental. De golpe, los he probado y se ha desvanecido la ilusión. Sonaban las mezquitas alrededor de Jamia, con ese tono profundo del almuédano que llama a la oración. Los minaretes repetían que Allah es grande, esta vez algo descompasados, y yo intentaba terminarme unos momos sin el toque de tostado que da el paso por la sartén en los kothey o los guotie, con una ingente cantidad de gengibre y algo de chiles verdes y el apenas definible sabor de la salsa de ostras. No digo que no vuelva a probar alguna otra especialidad, pero ahora mismo necesito que pasen unos días para autoengañarme de que vale la pena.

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