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Gate 3 · Majnu ka Tila, Delhi · 01123811317

A veces es difícil dar referencias por lo que respecta a los restaurantes tibetanos de Ladakh Buddhist Market y Majnu ka Tila. Cambian, evolucionan y desparecen de tal manera, que lo que podía ser un lugar excelente solo para locales, ahora se haya convertido en una zapatería o que los mejores momos y kothey ahora sepan a harina. A-Ma, sin embargo, lleva ya algunos años en esta esquina al final de la callejuela principal que cruza el barrio de refugiados  tibetanos. Diáfano y con buen servicio, sorprende por su extensa carta y por las excelentes recetas con ternera a precios muy económicos. Sin duda hay que recomendar los kothey de cerdo o ternera. Diría que es una parada obligada si nos hemos acercado a este extremo del norte de la ciudad y una excursión recomendable para aquellos que quieran adentrarse en el mundo del exilio tibetano.

Qué bucólico, qué evocador… un restaurante abierto con terraza en lo alto del mercado ladakhi enfrente de la ISBT. Pues, bueno, hay que empezar a aclarar muchas cosas. Si existiera la terraza anunciada, no sería de lo más bucólico de la ciudad, puesto que daría sin remedio a la Ring Road, pero es que la han cerrado y la reabrirán… como lo diríamos, nunca jamás. Total que no han cambiado el nombre al restaurante cosa comprensible, porque al fin y al cabo, ya se han creado una fama y tal vez una pequeña modificación podría arruinar su reputación entre la clientela esporádica. Lo que no es tan comprensible es que mantengan el anuncio de roof top restaurant en el exterior, porque uno sube y está atrapado por la evidencia de que no está tan arriba como esperaba.

Yendo a lo verdaderamente importante, la comida es china y tibetana, aunque algunos platos estan catalogados como ladakhis (es difícil precisar cuanto de ladakhi hay en ellos, puesto que los nombres son exactamente los mismos que los tibetanos). Lo que singulariza a este restaurante es que sólo sirve comida vegetariana, bastante raro en los restaurantes de la zona, donde se va a comer buenos momos de pollo, cordero o cerdo.

El servicio y el espacio, los típicos de Majnu ka Tila y de Ladhak Buddhist Market, el precio bajo mínimos, cenas por menos de 100 rupias. Una opción para variar… aunque por la zona hay otros locales algo mejores.

G70, Select CitiWalk · Saket, Delhi · 01140566942 / 9958934433

Buena selección de platos asiáticos, no indios. Algo japonés, algo chino, algo thai… Una carta bastante recurrente en muchos de los nuevos restaurantes asiáticos de la ciudad. La decoración y la música lo pondrían en la línea de un restaurante caro donde apetece estarse un buen rato con amigos, pero la situación lo convierte en algo así como un family restaurant. No en vano, de la pared cuelgan unos dibujos garabateados por los hijos de los clientes con la mascota en el centro. Sin duda, todo el encanto de las lámparas y los espejos queda empañado por esta muestra pictórica de calidad cuestionable.

En otra línea de cosas, la comida estaba correcta, sin elogios efusivos, y el servicio atento. Lo mejor, la música jazz de fondo y la selección de tes, que aunque a un precio astronómico mostraban que alguien había pensado en qué se iba a servir en este restaurante para hacerlo algo singular.

Food street, paralela a Bangla Road · Kamla Nagar, Delhi

El nombre lo dice todo. Buscad un callejón detrás de Bangla Road, la calle de entrada al mercado de Kamla Nagar, en el campus norte. Todos los restaurantes se amontonan en locales bastante pequeños abarrotados de estudiantes de DU que vienen a comer algo entre clase y clase o se encuentran tras las aulas para unos manjares no muy caros y una breve charla antes de volver a casa. La mayoría de los locales sirven lo mismo, una mezcla de comida tibetana, china e india, a unos precios record. Durante muchos años Momo’s point ha sido el favorito de la clientela estudiantil, aunque los competidores cada vez tienen mejor pinta y parece que atraen a más gente. El Banzai y el QD’s hacen bastante negocio. En este último, el intento de decoración moderna ha tenido su recompensa, aunque la comida no sea tal vez la mejor de la calle. El Soho tiene muy buena pinta, pero suele estar bastante vacío lo que teniendo en cuenta los precios, no augura que sirva nada demasiado recomendable. De todos modos, hace tiempo que no me paso, así que no sé si habrá cambiado. Parece que siguen abriendo locales como el Samsara, así que es un lugar para ir experimentando, sin pretensiones (ninguna, ninguna), pero con una atmósfera juvenil (algo desaconsejable cuando se pasan ciertas edades, porque en lugar de cargarte las pilas, profundiza en la herida generacional que nos separa).

Ladakh Buddhist Vihar, Delhi

Una vez descubierto que el mítico Amdo ha desaparecido de las calles de Monastry, o sea Ladakh Buddhist Vihar, y ha sido substituído por una tienda de zapatos y zapatillas de plástico o de polipiel, es una ardua tarea encontrar un local que pueda substituir esos momos y esos thenthuks, el tingmo mojado en salsas especiadas, la luz quebrada que levemente iluminaba la foto del Dalai Lama mientras una mujer se desentendía de todo tras el mostrador. No había lavabo, así que tenías que ir preparado, y si la necesidad acuciaba igual te dejaban subir a una cosa que tenían arriba y que nunca logré descifrar si era una casa o que?

Hoy he cenado en Zomsa, que siempre me había parecido la versión más decente del restaurante tibetano en el barrio. En efecto, la luz era algo más clara y el aspecto de las mesas e incluso de la salsa de soja que acostumbra a almacenarse en las salseras durante semanas y espesa inevitablemente, parecían menos mugrientas, de hecho no eran nada mugrientas (la salsa de soja, bueno, tal vez tenía algunos días). Otra cosa es que la carta incluía todos los platos tibetanos que uno debe probar en Delhi y alguno que otro que no se podía tomar en Ambdo, como el Kothay, momos fritos por la base, de pollo y de cabra.

Algo maravilloso de los restaurantes de Majnu ka Tila y de Monastry es que la clientela es fundamentalmente tibetana, y aunque uno tenga la intuición que lo que se sirve es una interpretación india de la comida tibetana, la continua afluencia de locales exiliados da a entender que es lo suficientemente buena como para recordarles a su hogar. Lo cierto es que a mi no me recuerda a Barcelona, aunque me sirve de pausa entre thali y thali, entre picante y especiado… El estómago lo agradece y el bolsillo más, pues Zomsa como sus vecinos del barrio se puede catalogar de más que económico.

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