
Archivos para Maharani Bagh
Deslocalizado
Que me quería cambiar de casa era un secreto a voces. Si Bhagwan Nagar apuntaba a posh colony fue antes de descubrir que el tren pasaba a unos pocos metros de mi casa y que la bocina se dejaba oír a horas intempestivas de la noche. Era antes de descubrir que lo que el propietario entendía por estar casi terminada, era para mi vivir en medio de un edificio en ruinas (sin barandillas, sin escaleras, sin ventiladores, sin agua caliente…). Cansado de vivir entre las obras y el estruendo regular del tren decidí dar un paso atrás y buscar un nuevo lugar, o tal vez volver a la guest house.
Entre los muchos malentendidos que se producen en un día corriente en la India, el de la guest house me ha causado alguna que otra molestia extraordinaria.. Me debían dar la habitación el lunes pasado, pero a viernes todavía no estoy allí, así que presionado por las circunstancias, he abandonado mi exhogar para irme a casa de un amigo en South Extension part II, una zona un poco más posh. Pero para no dejar de divertirme con la búsqueda de casa, me paso algunas horas buscan una habitación para los meses que me quedan, para tener cierta intimidad y libertad de movimientos, que en la Nehru Guest House no tendré.
Así que ni corto ni perezoso, después de clase hoy me he ido a ver algunos hogares potenciales. El primero, elegido por una alumna bondadosa, estaba a pocos metros de la orilla del Yamuna, el río petrolífero que cruza Delhi. La casa, claro está, en construcción, estaba envuelta en una nube de mosquitos debido a la proximidad de las aguas putrefactas del río. La casa, bien barata, tenía muchos mosquitos, tantos que hasta la dueña nos ha pedido que entraramos corriendo para no permitir a los intrépidos insectos la conquista del territorio. Ni todo el All Out, líquido antimosquitos, del mundo dejaría esas casas libres de picadas.
Luego me he dejado llevar por property dealers de aquí para allá. Una casa pegada a una mezquita (literalmente pegada). Después de comentar que uno de mis problemas era el ruido y de que el cabecilla de los property dealers me repitiera que quería un noise-free place, me ha llevado a Ashram, a un cuchitril indecente y a una especie de… no tengo palabras de habitación. Todo ello guiado por un hombrecillo que no hablaba ni una palabra de inglés, que me ha confundido con un kashmiri y que llevaba tres móviles con los que podía mantener conversaciones paralelas. Un prodigio vaya… Para terminar llevandome a una casa justo enfrente de las vías del tren, el mismo que me hizo dejar la casa de Bhagwan Nagar. Desde luego, para que digan que el tiempo no es circular.
Paso elevado
En Maharani Bagh hay un paso elevado que cruza Ring Road. Con el tráfico creciente, parece que los pasos elevados y subterráneos son la única forma para asegurar la supervivencia de los pobres viandantes que tienen que cruzar las mayores arterias de la ciudad. El Ayuntamiento debió de preveer que habría mucha afluencia de paso en el paso elevado de Maharani Bagh, de manera que instaló unas escaleras mecánicas peculiares. La peculiaridad de las escaleras mecánicas es que sólo dan a un lado, si quieres ir subir por el otro tienes que usar las escaleras normales y para bajar, evidentemnte no hay escalera mecánica. Pero, el más difícil todavía… la escalera mecánica tiene una inclinació de digamos 45º y la escalera al uso tiene una inclinació de 30º de manera que es mucho más larga que la otra. Eso hace que al descender los extremadamente pequeños peldaños de la escalera escalera llegués a una distancia considerable del punto de partida, mientras que la escalera mecánica te deja ahí mismo.
El primer día que vi a unos chiquillos bajar a toda prisa por la escalera mecánica, evidentemente en contradirección, pensé que era gracioso que unos críos usaran así el artilugio (que loando al gobierno local hay que decir que siempre funciona). Cual fue mi sorpresa al darme cuenta de que los adultos también tomaban el atajo para no tener que deshacer el camino si elegían la escalera convencional… y cual fue vuestra sorpresa al saber que en un par de ocasiones he bajado a toda prisa por la escalera mecánica para, con suerte ahorrarme veinte segundos de camino hacia mi casa.
Atropello
Ayer de vuelta a casa de mi arduo día de traducción en Barista presencié un atropello sin escándalo. Parece increible que en una ciudad donde el ruido reina por doquier, algo tan dramático pueda pasar con esta calma.
Una chica novata intentaba girar a la izquierda en una calle cualquiera cerca de Maharani Bagh. Ningún animal a la vista, ningún obstáculo imprevisto… simplemente la curva, con su curvatura. Pero la chica no consiguió girar lo suficiente el volante, provocando que un giro de 90º se convirtiera en uno de 140º aproximadamente, arrolando al vendedor de frutos secos y a su carrito y estrunjando entre medio de los cacahuetes y el parachoques a un pobre viandante que se escabulló como pudo para salir cogeando hacia un lado de la calle. La escena habría podido ser dramática, pues en la esquina un viejecito con su silla de ruedas esperaba caridad de los vecinos. Pero el anciano se salvó de milagro del atropello.
Hasta aquí, relato algo peculiar, pero universal de lo que podría ser el típico atropello de novata a viandante, con algo exótico por medio: el anciano en silla de ruedas pidiendo, el carrito de cacahuetes tostados, etc etc etc. Pero lo mejor es que después de todo, el único que alzó la voz y con razón para quejarse de lo ocurrido fue el bebé que iba sentado sobre su padre, sin cinturón, en el asiento delantero. Los vecinos se bolcarón a ver qué pasaba, la conductora salió silenciosa, el fruitvalla salió del amasijo de chatarra y el montón de cacahuetes por suelo, lo puso en pie y recogió la mercancía. El chico directamente atropellado se mantuvo a un lado en silencio. Nadie gritó, nadie recriminó nada y no sé si hicieron parte amistoso…
Preferí no seguir mirando.











