Los que hayan estado en la India sabrán que aquí los restaurantes se dividen en veg y non-veg según si sirven o no carne. En muchos locales, incluído el McDonalds, hay un simbolito verde para las cosas que no tienen nada originario de animales y un simbolito rojo para lo que sí que tiene carne. como se deduce de esta doble señalización, se ha adjudicado el rojo, color de alerta, al non-veg, por lo que adquiere también cierto matiz negativo. Lo que uno no sabe, es que a parte de decidir si va a un restaurante vegetariano (puro) o a uno mixto (porque solo carnívoros no existen), pues también le va a afectar en su vida privada.
Hoy he estado viendo casas en East of Kailash, un barrio con una bonita sonoridad, que además tiene cierta buena consideración, sin ser posh. Desde East of Kailash se puede ir casi a pie a la universidad y queda muy cerca del Lotus Temple y el Iscon Temple, dos de las grandes atracciones del sur de Delhi. Así, que como opción para vivir, no me parece del todo mal. Hay que pasar por algo que, cuando se va a la uni desde East of Kailash, se tiene que cruzar Okhla Railway Station, y un enorme montón de basura y barracas, viendo niños cagando por la mañana o jugando con la basura, mientras un par de vacas mean y roen plástico a dos pasos. O sea, ideal para las mañanas en ayunas.
Pues, allí estaba yo buscando casa en East of Kailash y he encontrado, por primera vez en la India, estos cartelitos de “Se alquila” lo que me ahorraba trabajar a través de API’s que se quedan la comisión de un mes de alquiler. He entrado a un par de casas de estas, y en la segunda, un pisazo, incluso para los estándares de Barcelona, me he topado con la cruda realidad. La propietaria ha esperado a ver si me gustaba para informarme que en esa casa no se podía cocinar carne, que según su opinión huele mal. Claro que me daba permiso para comerla fuera, en el restaurante cuando quisiera, a lo que no sé si debería haber respondido con un “le agradezco la licencia”. Además ha añadido que no podría llegar después de las 10, si lo hacía debía notificarselo con antelación. O sea, mi pregunta es… ¿me iban a cerrar la puerta por las noches con un candado diferente? Si por una mierda de casa tengo que pasar por la supervisión de una controladora propietaria con el olfato sobreexcitado, mejor me quedo en la residencia. Ante historias truculentas como esta, es comprensible que la búsqueda de casa, que en España ya se considera una pesadilla, haya sido bautizada en inglés como house hunting. No hay para menos.
Mañana, de nuevo, saldré a la caza.











