Archivos para Chanakyapuri

Fez

3/48, Malcha Marg · Chanakyapuri, Delhi · www.fezdining.com

La aglomeración de lámparas de metal y vidrio de colores podría evocar una tienda de antigüedades, pero básicamente es un restaurante. Obvio. Los espacios están bastante cuidades, da la sensación de estar en un reservado en todo momento. La decoración y la música son agradables. Los camareros, en cambio, parecen traidos directamente del Turkestán chino y hablar dialectos de idiomas impronunciables, aunque en realidad es inglés.

Pero si pasamos a la comida, parece que quedamos bastante satisfechos. La carta tenía un poco de todo lo mediterráneo, aunque dominaba lo magrebí (sin excesos). Algunos platos apetitosos con cordero, ternera y un tajine de pollo que prometía. Los habituales de la gastronomía del Próximo Oriente podrán disfrutar de su dosis de falafel y hummus, totalmente recomendables. Mi elección fue también excelente: un bocadillo de ternera en focaccia de cebolla, que no era lo más marroquí de la carta, pero hizo mis delicias.

Precios medios, excepto en las bebidas alcohólicas.

Dejar un comentario

Instituto Italiano de Cultura

50- E , Chandragupta Marg · Chanakyapuri, Delhi · 91 11 26871901/03 · http://www.iicnewdelhi.esteri.it

Lo único malo que se puede comentar del restaurante del Centro de Cultura Italiana es que si no eres miembro o vas con uno, no puedes disfrutar de una comida excelente, unos precios muy razonables y un ambiente relajado. Posibilidades de comer al aire libre, en el jardín, o en el interior, una variada oferta culinaria, que realmente sabe a Italia y un servicio bastante mejor de lo que uno se encuentra en muchos restaurantes de la ciudad. La pizza excepcional, el tiramisú delicioso, las ensaladas frescas y sencillas. De hecho, todo el lugar es simple, sin los toques rococó que caracterizan a algunos de estos localescon un poco de categoría, nada pretencioso, y en cambio digno de figurar entre los lugares donde queremos comer en Delhi. Esperemos que el Cervantes tome buen ejemplo.

Dejar un comentario

Peggy’s and Pints (PnP)

Aunque el lugar reivindica un estilo latinoamericano, cuando traspasas la puerta tienes la impresión de estar en cualquier tugurio de mala muerte donde suena música horrenda de esos que no se llenan en toda la noche, malgastando tu dinero otra noche más de aburrimiento. Lo cierto, es que el local se llena tarde, pero se suele llenar cualquier día de la semana, martes, jueves, sábados… la multitud abarrota una pequeña pista de baile y hace cola para entrar en los baños. Los camareros, que llevan siendo los mismos desde hace años, sirven con cierta agilidad a los clientes que pueden encontrar, incluso a altas horas de la noche, algo para picar. Un altillo algo más pequeño concentra la zona con sofás y mesas para relajarse aunque la música está a un volumen que dificulta tener una conversación relajada.

Así pues, uno no viene a PnP por sus precios, que suelen ser un poco caros, sino porque la clientela es bastante elegante, en comparación con otros clubs y discos. Chanakyapuri es el barrio diplomático y se nota tanto en la proporción de indios que pueblan el lugar, como en el destacable número de extranjeros que acuden a mover el esqueleto. Tampoco hay que engañarse, no es Londres, los indios superan con creces a los firangi, pero aun y así uno tiene la impresión de ver a más guiris que en un paseo por cualquier lugar de Delhi. La música que tendía a ser bastante hindi, últimamente ha cambiado un poco para incluir más hits (algo pasados de moda) de house y dance. La verdad es que entre algunas versiones de canciones tipo Give more de Britney Spears dejan mucho que desear y mejor volvieran a los originales. Y luego estan los hits en hindi, esos sí que de verdad dan ganas de ponerse a bailar, pero parece que cada vez los tienen un poco más marginados. Será el DJ o tal vez el nuevo manager… Sea como fuere, si esperamos escuchar algo que suene latino, lo máximo que sacaremos es un refrito de reggaeton, Hips don’t lie de Shakira y a veces un viejo éxito de Enrique Iglesias.

Con todo, seguimos viniendo, porque la competencia da ganas de llorar.

Dejar un comentario