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Mrs Kaur’s Crepes
66, Middle Lane · Khan Market, Delhi · 09818900005
Este es uno de esos post que históricamente he querido escribir y nunca encontraba el tiempo adecuado. Porque lo que Crepes de Mrs Kaur se merece no es un post, es una escultura en medio de Khan Market. Estamos dispuestos a recoger firmas para hacer un monumento a la Sra. Kaur, una desconocida matrona sikh que ha decidido pasarse el tiempo en la cocina horneando cookies, preparando helados y haciendo crepes. En su día parecía que la Sra Kaur iba a apoderarse de todos los locales comerciales de Khan Market. Eso fue cuando Cookies de Mrs Kaur y Icecream of Mrs Kaur ocupaban sendos locales del mercado. Los helados han desaparecido y las cookies ocupan ahora una discreta esquina. Mrs Kaur crepes, en cambio, sigue en pie en su primer piso de la Middle Lane. Este restaurante con buenas vistas al centro del mercado y un look establecimiento de comida rápida moderno, sirve crepes bastante buenas, con combinaciones genuinas (La Complete, Bretonne, Le Coq…) y algunas versiones indias de la típica crepe francesa, además de ensaladas, pastas y rissottos. Cabe destacar los postres, entre los que brilla con luz propia la cookie bar con helado de vainilla que supera, sin duda, a la típica crepe de Nutella. Además de constituir un cambio radical para el paladar, sabores suaves, cremosos, el lugar tiene un aspecto impoluto, con su decoración naranja y verde y ofrece una amplia selección de juegos de mesa para alargar la mañana o la tarde con una taza de café. También es reconocible por algunos de los camareros más peculiares y agradables de Delhi, entre los que se incluye el siempre sonriente Smiles. Se comenta que últimamente la Sra Kaur no aparece mucho por el local. Igual la venerable fundadora está cansada de tanto hornear y ha decidido disminuir la frenética actividad culinaria en casa y dedicarse al punto de cruz o a cuidar a los nietos. Está por ver cuál será su próxima idea de negocio…
Bonita mañana de monzón
Te levantas con el monzón y piensas en ir al cine, para huir del bochorno o de las impronosticables trombas de agua. Eliges un título casi al azar de las películas que exhiben en un cine de un centro comercial. Hoy tienes suerte, una romántica americana… En Delhi es extraño ver algo en inglés que no sea una romántica americana o una de acción americana. Coges el autorickshaw que tras la subida tarifaria te pone el taxímetro, sin luchas. Milagrosamente vas a llegar a tiempo. Parece el día perfecto hasta que se pone a llover a cántaros. La distancia que te separa de los porches del centro comercial es pequeña y echas a correr calándote, un guardia de seguridad te impide ponerte bajo los porches más cercanos indicando un cartel donde está escrito MALL ENTRY –> Claudicas a la estupidez del maltrato al cliente y pasas por la entrada preestablecida, chorreando, empapado. Tras el control, otro guardia mindundi te señala que debes secarte los pies si quieres entrar. Tal vez si el otro guardia mindundi te hubiera permitido resguardarte de la lluvia, no hubieras llegado en esas condiciones, pero ¿cómo le vas a hacer entender? Con los pies más o menos secos y la dignidad por los suelos, entras al mall donde montones de hormigas se retuercen, claramente debido a algun veneno, y unos cuantos empleados de la limpieza las amontonan en circulos puntillistas. Una escena repugnante en uno de los centros comerciales de más lujo de la ciudad.
Tienes la entrada y subes las escaleras mecánicas. Ya en las dependencias del cine, te dispones a comprar palomitas. Quieres una cola light y unas palomitas pequeñas, pero el encargado de vendértelas se empeña en poner en práctica sus técnicas de marketing. Dice que con las grandes ahorras. Pero, tú no quieres las grandes porque no vas a terminártelas y lo sabes. Se lo indicas, pero él insiste en el gran ahorro. Cuando malhumorado, insistes en las pequeñas, te ofrece chocolatinas de marcas varias. No, gracias. ¿ Unos nachos? No, gracias. ¿Una porción de pizza? No, gracias. ¿ Un hot dog? No, sólo unas palomitas. Entonces el empleado incauto o irreverente apunta “Foreigners love it”. ¿El qué? “The hot dog, sir. Foreigners love it.”. Te entran ganas de decirle “Estúpido, el hot dog tiene carne de cerdo y no esa insulsa salchicha de pollo hervido”. Pero te controlas y la sugieres que te de tu cola light y tus palomitas y basta. Él no pierde su sonrisa y tu no le has aporreado, así que vuelves a comerte una dosis de frustración y entras en la sala. Se apagan las luces y por un rato, la paz. Hasta que en el intermedio (porque las pelis de 90 minutos también tienen intermedios), viene otro camarero a insistirte que adquieras comida basura muy por encima del precio de mercado. Los ojos se salen de sus órbitas. No, gracias.
Solo faltaba que la película terminara mal, como así fue. Resumen de como estropear un bonito día de monzón en Delhi.
Emporio
Saliendo del aeropuerto, en medio de una especie de autopista a ninguna parte, el recien aterrizado expat, ve con ojos como platos un gigantesco edificio sin ninguna gracia especial, a parte de los grandes anuncios de marcas internacionales. Por una vez, no son las marcas de siempre: Nike, Reebok, Levi’s… sino la alta costura, los diseñadores reputados y, en definitiva, aquellos objetos fuera del alcance de la mayoría de los mortales y de la casi totalidad de los indios (Armani, Paul Smith, Louis Vuitton, Prada, Gucci…). Probablemente, el recién aterrizado extranjero, acaba de topar con un niño famélico, una chabola de uralita o una vaca pastando en la basura, por lo que el centro comercial extraterrestre le impacta, pero incluso puede hacerle soñar con una dosis de cosmopolitanismo.
El susodicho debe conocer la realidad del lugar. En efecto se venden marcas internacionales de lujo. La ratio de consumidores por empleado en un sábado por la tarde debe aproximarse al 1/30. Emporio es un centro comercial desierto, donde lo único que consigue algun cliente es la cafetería On the Go (buena y asequible). Lo demás, decorados de cartón piedra con dependientes de punta en blanco que al cruzar el umbral de su establecimiento vuelven a la vida y se deshacen en atenciones (pues tal vez sea la única persona a la que podrán atender). Dicen lsa malas lenguas que nunca se conoció persona que hubiera comprado en los malls más lujosos de Delhi (Select City Walk, DLF, MGF…). En Emporio, tal leyenda urbana cobra todo el sentido.
En ese lejano lugar llamado Vasant Kunj, hay un lugar para sus relajantes y silenciosos paseos de tarde bajo el AC. No dude en refugiarse en Emporio, aunque tenga que llegar en autobús público.

Gung, The Palace
D-1B, Green Park · Green Park, Delhi · 01146082663 / 9871295093
Me confieso fan de todos aquellos restaurantes que sirven platillos complimentary, pero el Gung además es una buenísima elección para romper con la rutina alimenticia india. El manager, un señor indudablemente coreano por la cara y por el acento, nos acompañó a la mesa y se ocupó de sugerirnos algunos platos según nuestro gusto y necesidad. Al abrir la carta, los precios parecen un poco prohibitivos (para bolsillos de becario), pero hay que recordar que las tapas son free. Cuando empezaron a traer platos llenos de verduras en conserva y demás pica pica, nos sentimos agasajados, pero al irlos rellenando cada vez que se terminaban, uno podía pensar que te los iban a cobrar (como sucede en muchos restaurantes de Taiwán o Japón). Pero no! Eran de verdad complimentary. Centrándonos en la comida, hay que felicitar particularmente al tipo que hizo la conserva de flor de loto, que estaba deliciosa. Mucho kimchi, tortilla y unas tortitas excelentes. Podríamos habernos alimentado solo de tapas coreanas. Pero no solo de entrantes gratis vive el hombre y la carta anunciaba un festín. De entre la variedad de carnes y mariscos, elegí el bulbogi de ternera, totalmente recomendable. No era exactamente como lo recordaba en Barcelona, además lo traían con lechuga para hacer unos rolls y mojarlo en salsa de judías rojas (como la costilla de cerdo con judías de soja fermentada), pero estaba delicioso. Las porciones eran extraordinariamente grandes y se puede decir que con un plato por persona para compartir se podía saciar el apetito del más hambriento. El postre, fruta refrescante, también era complimentary. But, of course!
Andhra Bhawan Canteen
1, Ashoka Road · New Delhi, Delhi · 01123382031
Me lo había recomendado un amigo en 2006 por su biryani, pero nunca conseguí meterlo en mi agenda, no precisamente apretada. Pasaron los años y al final conseguí encontrar el momento y, a saber, valió la pena. Lo cierto es que es una experiencia presentarse en el Andhra Bhawan un domingo francamente tarde para tomarse un thali genuinamente andhra. Nos estrujamos hasta la caja y pedimos tres thalis y una botella de agua. Nos tocó el número 205 en la lista de espera. Por suerte, la persistente presencia cerca del organizador de tal marabunta nos permitió sentarnos 130 números antes de lo pertinente.
No hay mucho que pedir en este restaurante. O sea, que la carta se reduce a un thali, pollo frito, pescado al curry y cordero frito. El domingo excepcionalmente se concina el famoso biryani de Hyderabad, pero llegamos tarde, así que no podré opinar. De todos modos, el thali parecía una buena opción (todo el mundo lo comía con avidez). El menú se sirve en platas metálicas y consiste en arroz, puris, dos tipos de verduras (berenjenas y algo que no pude reconocer), dos tipos de lentejas, rasam, sambhar, un dulce (excelente) y yogur. A parte se servía una dosis extra de ghee para aquellos que quisieran enriquecer la ya de por si copiosa bandeja. Cualquiera de los platos era rellenado immediatamente después de ser consumido. Arroz ilimitado, puris ilimitados. Un ágape en toda regla. Y debo decir a que aunque el menú amenazaba picante, resultó mucho más asumible de lo esperado.
Al final, resultó una curiosa manera de pasar la tarde del domingo entre andhras, un colectivo bastante invisible para los extranjeros, y descubrir que en el sur se come algo más que dosa, uttapam e idli.
Fez
3/48, Malcha Marg · Chanakyapuri, Delhi · www.fezdining.com
La aglomeración de lámparas de metal y vidrio de colores podría evocar una tienda de antigüedades, pero básicamente es un restaurante. Obvio. Los espacios están bastante cuidades, da la sensación de estar en un reservado en todo momento. La decoración y la música son agradables. Los camareros, en cambio, parecen traidos directamente del Turkestán chino y hablar dialectos de idiomas impronunciables, aunque en realidad es inglés.
Pero si pasamos a la comida, parece que quedamos bastante satisfechos. La carta tenía un poco de todo lo mediterráneo, aunque dominaba lo magrebí (sin excesos). Algunos platos apetitosos con cordero, ternera y un tajine de pollo que prometía. Los habituales de la gastronomía del Próximo Oriente podrán disfrutar de su dosis de falafel y hummus, totalmente recomendables. Mi elección fue también excelente: un bocadillo de ternera en focaccia de cebolla, que no era lo más marroquí de la carta, pero hizo mis delicias.
Precios medios, excepto en las bebidas alcohólicas.
Chokola
36, Middle Lane · Khan Market, Delhi · 01141757570
La exposición de postres tienta desde el mostrador. Los asientos son cómodos y la luz se filtra por las enormes ventanas. Uno se sienta comodamente en las sillas acolchadas y ojea el menú. Algunas diferencias notables en la carta respecto a las cafeterías al estilo: mucho chocolate, aparentemente del bueno. Recomiendo el milk shake de brownie y no recomiendo los croissants, que al fin y al cabo parecen de bollería industrial (será la bolsa de plástico).
No está mal para quedar con alguien a merendar, aunque el ambiente es frío y el servicio es algo estirado y desde luego el día que lo visité no fue excelente. Y para colmo, algunas mesas tienen una forma tal que te sientas como el rey y la reina (sabéis esa imagen típica de la mesa alargada con los monarcas uno en cada extremo hablando a gritos).
A diferencia de otros locales del mercado, tiene wifi pagando. Otro desatino.
El Canopio de Metcalf
Definitivamente la palabra canopy no se hizo para ser escrita, de hecho no existe en el diccionario de la RAE algo que le dé sentido (baldaquín, dosel, toldo?). Llamemosle canopio que, además, suena bastante mal. Aquí, en esta cúpula que me recuerda más a un gumbad que a un canopio, Metcalf se sentaba a observar las ruinas de Mehrauli. Según cuenta Dalrymple en su libro La ciudad de los djins, y si no me falla la memoria, Metcalf fue el primer enviado de la Compañía de las Indias Orientales ante la corte mogol en Delhi. Al hombre le hechizó la forma de vida mogol de tal modo que se adaptó hasta cambiar totalmente su apariencia y formas; tanto que desde Calcutta tuvieron que desposeerle del cargo. El canopio es una de tantas rarezas que dejó en su proceso de indianización para los anales de la Compañía y el placer de los paseantes. Volvemos a Mehruali Archeological Park, como no.
Gunpowder
22, Hauz Khas Village · Hauz Khas, Delhi · 011265357900 · www.gunpowder.co.in
Callejear un poco por Hauz Khas Village puede deparar sorpresas muy agradables. Lo cierto es que no llegué a Gunpowder a ciegas, sino que seguía las recomendaciones de varias personas muy entendidas en el negocio de la gastronomía. A pesar de que me habían confiado lo difícil de llegar al local, no hay ni punto de comparación con encontrar un puesto callejero en Old Delhi, simplemente hay que girar a la dereche en la primera calle después del aparcamiento y seguir los caprichosos devaneos del callejón hasta topar con el cartel del Gunpowder que se mete por una callecita. Después de subir todos los pisos imaginables, una terraza con vistas al lago y un pequeño comedor. Desde luego, un lugar encantador, aunque los muebles no inviten a imaginarse el festín de los sentidos que nos espera. A mediodía parece que suele haber más mesas, pero por la noche la reserva es casi obligatoria, a no ser que estemos de suerte (mi caso) y se marche una mesa justo al entrar en la terraza.
Cocina keralí y kannada, o al menos eso parece. El sur más allá de la dosa (que también está en la carta) y los típicos nombres de la comida tamil. El menú de Gunpowder cambia mensualmente, aunque tiene platos estrella que se mantienen. Espero por el bien de los consumidores que el curry de kingfisher esté cuando vayan, porque era verdaderamente delicioso, con el punto justo de especias. La calabaza agridulce también podría llevarse una mención, aunque su apariencia de puré para niño no me invitó a darle la bienvenida como se merecía. Desde el nimbu paani, al punto de azúcar, hasta el postre, unos albaricoques confitados con crema por encima, todo tenía equilibrio, era justo y comedido. Y aunque me habían avisado de lo extremadamente picante de algunos platos, lo cierto es que acertamos en la selección (excepto con el chutney de mango verde que picaba de mil diablos).
A destacar, en negativo, que el servicio habla un inglés tan roto que podría no acabar estableciendo comunicación alguna con el cliente, a pesar de sus buenas intenciones y su sonrisa inocente.
Jalebi Wala
Dariba Kalan · Old Delhi, Delhi
No hay que buscar demasiado. En la esquina de Dariba Kalan con Chandni Chowk, bajo un letrero que anuncia que son la tienda de jalebis más antigua y famosa de la ciudad, se esconden bajo un paño de algodón probablemente los mejores jalebis de la ciudad. La parada se compone de un gran karai para freír, una zona dedicada a las samosas y la esquina enteramente dedicada al jalebi. Poco más de tres metros de fachada y tres o cuatro trabajadores. Segun nos han contado la receta es secreta, la traen los propietarios en dos turnos de mañana y tarde, y en el puesto se terminan y se fríen. Es un espectáculo en sí mismo ver chisporrotear la masa blanquecina, tomando tonos anaranjados, retorciéndose en espiral. Y a pesar de no ser nada amante de esta fritanga almibarada que acostumbra a dejarte más empalago que placer, debo decir que tenía el punto justo de ghee y de dulce para que un solo jalebi no fuera suficiente.
Kheera para el body
Con el calor sofocante conquistando las horas centrales del día en Delhi, los vendedores de kheera hacen su agosto (en abril). Por aquí y por allá, hombres y mujeres sostienen pepinos de diversos tipos y tamaños abiertos por la mitad y aliñados con una pizca de sal. Los paseantos los saborean y los mordisquean bajo el sol abrasador y pasan así un poco mejor la canícula de otro día de verano en la ciudad.
National Gallery of Modern Art
Jaipur House · India Gate, Delhi · http://ngmaindia.gov.in
Totalmente renovado, este museo de arte contemporáneo no tiene una colección nada internacional. De eso se trata, no? Queremos conocer el arte local, pues aquí hay mucho para ver. India, Pakistán, Iran, Bangla Desh… El problema principal es que no tenemos demasiada idea de la historia del arte en estos países y por ello puede resultar algo inconexo e incomprensible. A veces, incluso, se tiene la sensación de que todo son copias baratas de la vanguardia europea. Sin embargo, con un poco de paciencia veremos que hay verdaderas joyas. No hay como observar el arte con una tabula rasa para apreciar la sensualidad de las formas, la atracción de la belleza, la llamada de la idea que subyace en la pintura y la escultura. A mi, por ejemplo, me cautiva Jamini Roy y no puedo hacer nada por evitarlo. No sabía apenas nada de este artista indio, pero la primera vez que entré, allí estaban sus propuestas para dejarme absorto en las formas naifs de dioses biharis, las mujeres virginales de tonos granate y los pasos hacia la abstracción colorista. Otra esquina embriagadora es la colección de fotografia, especialmente la instantánea de Bhopal de Raghu Rai que publiqué hace algunos meses.
En mi opinión, a día de hoy, el mejor museo de la ciudad.
P.S. Otro gran hit del museo son las reproducciones que venden en la tienda por precios alrededor de las 100 rupias.
A-Ma
Gate 3 · Majnu ka Tila, Delhi · 01123811317
A veces es difícil dar referencias por lo que respecta a los restaurantes tibetanos de Ladakh Buddhist Market y Majnu ka Tila. Cambian, evolucionan y desparecen de tal manera, que lo que podía ser un lugar excelente solo para locales, ahora se haya convertido en una zapatería o que los mejores momos y kothey ahora sepan a harina. A-Ma, sin embargo, lleva ya algunos años en esta esquina al final de la callejuela principal que cruza el barrio de refugiados tibetanos. Diáfano y con buen servicio, sorprende por su extensa carta y por las excelentes recetas con ternera a precios muy económicos. Sin duda hay que recomendar los kothey de cerdo o ternera. Diría que es una parada obligada si nos hemos acercado a este extremo del norte de la ciudad y una excursión recomendable para aquellos que quieran adentrarse en el mundo del exilio tibetano.
Wimpy
Hay demasiados descubrimientos en la entrada al Wimpy de CP, pocos de ellos gastronómicos. En la esquina de CP con Janpath muchos habréis visto una hamburguesería de muebles setentoides con una pinta bastante decrépita y desangelada. Comparado con los flamantes KFC y McDonalds, es bastante cutre y parece que vamos a comer más bien mal. Lo cierto es que tienen hamburguesas de cordero que saben a cordero, así que en eso les doy un premio. Pero cual es mi sorpresa al saber que Wimpy es, en realidad, un personaje de Popeye. Wellington Wimpy! Y todavía más, que todos los personajes de los dibujos de Popeye, serie que me interesó más bien poco en mi infancia, tenían nombres. Podría apostarme el apéndice a que nadie recuerda que hubiera ningún personaje relevante, al margen de Brutus y Olivia. Pues, los había. Una quincena, creo. Y además tienen una cadena de hamburgueserías…
P.S. Este es el único fast food donde si te pides el menú, el precio del conjunto es más caro que comprar la hamburguesa, las patatas y la bebida por separado. Un misterio sin resolver.
Mocha
28A · Defense Colony, Delhi · +919818528439 · www.mocha.co.in
Se ha convertido en uno de mis locales insígnia en la ciudad. En medio del colapso de los bares de hookah, Mocha se erige en uno de los pocos que ha sabido habilitar una sala para esta poco saludable, pero muy agradable actividad. Lo cierto es que la decoración esta muy lograda, aunque algunas mesas tienen asientos poco adecuados para fumar prolongadamente las pipas de agua. La oferta de sabores es extensa y un hookahvalla se encarga de que el carbón siempre esté ardiendo en nuestro hookah, durante horas si es necesario.
Complementan la oferta, una selección de cafés del mundo y de postres y helados suculentos. Recomiendo cualquiera de los que hay en la carta, aunque no me decantaría por unas recetas de pasta y ensaladas que tienen una pinta algo italiana, pero son una tomadura de pelo (o una apuesta por la cocina creativa y la reinterpretación del plato de pasta).
Nada más allá de su eslógan, Coffees and conversations. Este es el lugar para sentarse a hablar largo y tendido, desbordando sinceridad, llevados por la música latina, el flamenco chill out, hits suaves en hindi y algo de danza del vientre. Una fusión perfecta que me recuerda inevitablemente a mis tardes-noche en La Concha de Barcelona.
Recomendación: hookahs con zumo de frutas.
Rajon ki baoli
Mehrauli Archeological Park sigue siendo uno de mis lugares favoritos de Delhi. A veces, uno tiene la sensación de descubrir en medio de una naturaleza algo impostada restos de ensoñaciones pasadas. Hoy, el Baoli de Rajon. Se conocen como baoli a los pozos escalonados que encontramos en norte de la India para abastecer de agua los asentamientos humanos. La mayoría fechan de tiempos del Sultanato de Delhi o incluso posteriores. En este caso, la escalinata está intacta, mientras que se intuye el saliente para la noria que podía facilitar la extracción de agua. El edificio circundante de tres plantas está bien preservado aunque con poco celo. Alejado y solitario, permite pasearse por galerías y escaleras estrechas de peldaños erosionados por el tiempo, en cualquiera de sus variantes semánticas. Llegar aquí no es un milagro, no es la selva del Amazonas o de Sumatra, pero uno siente lo increible de que una ciudad de 15 millones de habitantes conviva a este nivel con su historia. Hoy no había nadie, pero tal vez se podría haber organizado una cita a escondidas o un botellón a media tarde o una lectura de poesía en urdu. Solo el azar conoce quien dejará sus huellas en la soledad de sus arcos mañana.
Madras Coffee House
5/90, Outer circle (close to Baba Kharak Singh Marg) · CP, Delhi
Nunca me ha encantado. La entrada es enigmática con la puerta metálica y un gran Ganesh. El espacio es oscuro y la comida no brillaba por su apetencia, en comparación con los demás restaurantes sureños del círculo. Pero Madras Coffee Hause es un histórico de CP, 75 aniversario, y dada la lenta desaparición de los históricos en el centro de Delhi, vale la pena intentarlo.
Tamura
21, Community Centre · New Friends Colony, Delhi · 9811480448
No hay okonomiyaki. No hay takoyaki. No hay sushi de pescado. Lo sentimos, es poco probable que la mayoría de estos alimentos se preseervaran en el clima que nos ha tocado vivir. Pero lo que sí frecuenta en el restaurante Tamura son los japoneses, lo que a todas luces es un buen indicador de autenticidad. Con todo el protocolo de Tokyo y la parafernalia de un shabu shabu en Osaka, pero sin el ruido de un izakaya bullicioso, Tamura nos recibe con un equipo impoluto en el trato, el uniforme y las formas. Sus mesas hundidas en el suelo y la amplia oferta de la carta (sin abarcar demasiado) nos trasladan immediatamente a un Japón idílico, una huída momentánia de la ciudad que nos rodea. Falta, tal vez, más pescado y especialmente en el falso sushi de salmón (precocinado), así que en lugar de apostar por uno de los más conocidos manjares japoneses, probemos el katsudon, el pollo teriyaki o el bento, con sus verduras en conserva, algas y demás variedad de sabores e ingredientes característicos de la cocina japonesa. Teniendo en cuenta, pues, la rareza de los ingredientes, la verdad es que la cuenta no sale nada cara. Y por todo ello, es un lugar para ir más de una vez, ya sea para desconectar, para descubrir o para recordar.
Volga
Ya casi no tiene sentido escribir sobre él. De hecho, para mi no lo tuvo nunca, pues sólo conocí sus años más sórdidos. El Volga, un restaurante del Inner Circle en CP, siempre pareció un lugar fantasmagórico con cortinas tupidas y una absoluta falta de reclamo. Tal vez, al pasar, se pensaba en un residuo stalinista de la época de Indira, quien sabe… Lo cierto, es que fue un lugar con leyenda venido a menos y que el pasado sábado cerró sus puertas. Recemos para que no pongan otro KFC en su lugar.
Whole Foods
Capital Trust House, 47, Community Centre · New Friends Colony, Delhi · www.wholefoodsindia.com
Comer sano. Parece que aparecen tiendas orgánicas como setas en todos los mercados con cierto caché de Delhi. Esta no será la más surtida, pero lo que vende está bastante bien. Galletas con cariño, pan de harina integral orgánica y craquers con fundamento. No está de más darse una vuelta para completar la despensa.
Chopaal
3rd floor, Great India Place · Sector 18, Noida, UP
La quintaesencia del bueno, bonito, barato. Menús a 99 rupias en un lugar amplio y comfortable, sin demasiado que ofrecer a nivel estético o culinario, más que una dosis de corrección. Simple, pero con un servicio bastante bueno y detalles como el camarero que nos vierte agua templada en las manos para que nos podamos limpiar y seguir comprando en uno de los centros comerciales más grandes que la NCR (National Capital Region). Si uno se desplaza hasta Noida gracias a la nueva línia de metro y se ha sobrepasado del presupuesto abrumado por tanta tienda junta, es una opción a tener en cuenta.
Disfrazarse en Delhi
No es poco cierto que algunos extranjeros vamos medio disfrazados por Delhi. Lo digo por mi y tantos otros que de tanto en cuanto nos enrollamos una manta a la cabeza y vamos de pseudohippies a dar clases enfrente de chicos con camisa y pantalones de pinzas. Pero al final, el vestuario es algo con que tapar el cuerpo y que debe hacernos sentir cómodos con nosotros mismos y dada la libertad de cátedra, me atribuyo la libertad de vestuario, excepto en algunas ocasiones que requieren su debida etiqueta.
Pero hablemos de disfraces, de los de verdad, de los de telas de la peor calidad y colores de lo más chillones. Esos no parecen tener en la India su paraíso, precisamente. Excepto Goa, Daman y Diu, antiguas colonias portuguesas, nadie sabe sobre el Carnaval y el disfraz ha quedado inexorablemente vinculado a Halloween. Buscando, buscando y gracias a las informaciones de amigos y conocidos, sin embargo, hemos encontrado dos. Y ahí van las referencias, por si algún día nos da por disfrazarnos de Hanuman, de Ganesh o de Medusa con el pelo lleno de cobras enroscadas.
Alpana Tracers.
Sarojni Nagar.
Shri Amar Chitrashala
2699, Chatta Pratap Singh,
Kinari Bazar, Old Delhi
En el empeño por encontrarlos, ciertamente el primero queda más a mano. Pero en Kinari Bazar, a parte de visitar esta tienda minúscula se puede deambular por la multitud de tiendas, tiendecitas y tienduchas de complementos para bodas y otros elementos decorativos y terminar de confeccionar esa fiesta de disfraces que tenemos en mente.
Happily Unmarried
39B, Middle Lane · Khan Market, Delhi · www.happilyunmarried.com
Justo antes de San Valentín, me dejé encandilar. Como no, el nombre de este pequeño local de Khan Market evoca soledad, soltería y buen humor. Y en sus escasos 6 metros cuadrados abre la posibilidad de un mundo donde las cosas despierten sonrisas con un humor algo naif a veces y bastantes pizcas de creatividad para sacar partido a las formas tradicionales y reconvertirlas en algo útil en el mundo moderno. Lunch boxes que son porta cd’s, matrículas de rickshaw convertidos en colgadores, tazas con chistes ocurrentes, lámparas con forma de botella o botelleros dentro de una bobina de película antigua son algunas de las propuestas de Happily Unmarried para aportar un grano de originalidad a los actos cotidianos. Así que cantemos a coro: Proud to be single y feliz de haber descubierto Happily Unmarried.
Anglofilia
Esta mañana el abuelito de Paharganj que hace los vasos de te de cerámica, me ha confesado tras sus gafas de plástico verde (que parecen de muñeco de Famosa) que con los ingleses vivían mejor. Gran impacto… Según contaba, por aquél entonces no había, básicamente, tanta disparidad social. Los Nehrus y Gandhis no le harían un monumento, a pesar de que a los 95 sigue trabajando en su rinconcito de Paharganj.
Ríos
En medio del tráfico en una mañana cualquiera, de Defence Colony a casa, un colapso. Miro a mi alrededor, rodeado de partículas en suspensión y bozinazos en igual medida, y no es difícil ver el tráfico de Delhi como un río desbocado. Por la aceras, por los carriles bici, por los huecos inimaginables, la corriente que presiona para encontrar su lecho avanza. Primero una moto rompe el tabú, luego otra, luego varias, un autorickshaw se sube a la cera zarandeando a los pasajeros, se ha abierto una nueva vía.
El tráfico de Delhi es un río extraño, pues pequeños mecanismos pueden contenerlo. Una luz roja, a veces un hombrecillo con un silbato. Pero a menudo, su fuerza excede las capacidades de la ley y el orden y cual torrente mediterráneo tras las lluvias de otoño encuentra su camino donde no le pertoca. El tráfico, sin embargo, es un río raro pues tiene doble sentido y no entiende de pendientes.
Lejos del orden que reina en las calles de Barcelona, aquí simplemente se fluye y se llega donde uno esperaba tras remolinos y obstáculos de toda índole, zigzagueos imperceptibles y bruscos golpes de volante, un rafting improvisado sobre tela asfáltica. Y en la desembocadura, la paz de haber salido con vida del torbellino.
Café Oz
52, Middle Lane · Khan Market, Delhi · www.cafeozindia.com
Chillout indianizante en un café australiano. Este tipo de cosas sólo pasan en la India. Los restaurantes indios ponen dance comercial de los 80 y los 90, y los cafés australianos ritmos de tabla y sitar. No tengo más experiencia en el Café Oz que sus desayunos, que me parecen muy correctos para romper un poco con la rutina barística. Aquí se desayuna dulce sin la menor duda. Recomiendo fervientemente el croissant de chocolate.
Cuadros immensons de Australia, con sus montañas camaleónicas y sus canguros envueltos de amarillo pollo, Sidney y la ópera o algun que otro elemento surfer le dan al espacio un toque aussie que no está mal. La atención es estupenda y el wifi funciona (recuerden traer alguna prueba de identidad, o sea carné con foto). En tiempos en qué Austrialia no parece ser el país más querido por los indios debido a los sucesivos incidentes y asesinatos de estudiantes que siguen aconteciendo en Melbourne, sobretodo, este rincón de Khan Market podría parecer impopular, pero a juzgar por su proliferación en otros lugares de la ciudad, le daremos el beneficio de la duda. Me gusta.
The Chocolate Box
Hotel Radisson MBD, L2 · Sector 18, Noida, UP
Viva el pain au chocolat. En esta chocolatería, bombonería, panadería, pastelería todo es pequeño pero delicioso. Tienes que pasar un montón de controles hasta el hall del hotel donde uno puede aprovechar para ojear como viven los ricos. A la izquierda un pasillo nos lleva por una selección de pequeñas tiendas entre las cuales una de pasteles de diseño y The Chocolate Box, algo más asequible que la anterior. La bollería tiene realmente el savoir faire francés y aunque el trato no sea de lo más exquisito y el lugar para degustar los postres sea más bien nimio, siempre se puede realizar un take away y disfrutarlo donde y con quien uno lo desee. Considerando que esto en la India, es una experiencia religiosa.
Coffee Bean & Tea Leave
Ground Floor, Select Citywalk · Saket, Delhi · http://coffeebean.com/
Un café muy muy grande al lado de un gran ventanal. Sofás cómodos y wifi. No es que los demás lugares no puedan ofrecerlo, pero es que este te lo brinda acompañado del bocadillo de la otra cera, el LGBT (lechuga, gouda, basilico y tomates). ¡Toma ya! Lo deberíamos rebautizar como el Café del Orgullo, pero no estoy seguro de que ellos estuvieran tan orgullosos. Hasta el descubrimiento homosexualizante, simplemente me había parecido un espacio amplio en un centro comercial immenso para sentarse a leer el diario, sin apenas nada más destacable. Pero después, me fue difícil no simpatizar.
Urs del Hazrat Sufi Inayat Khan
Els urs (literalmente boda) es el aniversario de la muerte de un santo sufí en el subcontinente indio. El sufismo indio considera la relación del santo con Dios como de amante y amado, por lo que a su muerte se habla de la unión con el amado y el aniversario de su muerte se celebra como el aniversario de boda. Normalmente, los actos alrededor del Urs continen música, danza y pregarias y acontecen en un dargah. En este caso el de Hazrat Inayat Khan, cerca del dargah principal de Nizzamuddin.
Bakers Street
2nd floor, Competent Cine Court · Lajpat Nagar II, Delhi
Un café con mucho sabor a leche. Aquí. Una panadería que parece japonesa. Aquí. Un espacio minúsculo y cálido en invierno. Aquí. Un sitio donde tomarte algo solo y no sentirte un solitario. Aquí. Me gusta este rincón del food court del 3C’s. El personal es amable, los bocadillos, pasteles y pastas aceptables y si a uno le apetece un poco de aire libre, siempre se puede salir al patio y sentarse al lado de la fuente.
24/7 Convenience store
A1 · Lajpat Nagar II, Delhi · 041721122
PVR Anupam · Saket, Delhi
Te apetecen un Bounty a media noche. En Tokyo saldrías a la esquina y en tu 7Eleven lo tendrías. En Taipei, en Bangkok, en Kuala Lumpur. Pero en Delhi, si te apetece algo a media noche y serías capaz de salir a buscarlo donde fuera tienes pocas opciones. Léase la cafetería de las estaciones de tren o esta cadena de tiendas de ultramarinos. Desde preservativos a comida preparada, desde chocolate a revistas y discos. Un poco de todo, no demasiado al alcance de la mano, a no ser que vivas alrededor de Lajpat Nagar o el PVR de Saket. Esta última está con diferencia mejor surtida. Los precios son algo superiores al resto de tiendas de barrio, no dan bolsas, a no ser que las pagues y no venden alcohol. Pero aún y así es bueno saber que hay esperanza para los noctámbulos y los insomnes.
The Love Hotel
Ai, MGF Mall · Saket, Delhi · 9810263567 · www.airestaurants.com
Más allá de lo que se pueda o no tomar, esta terraza al aire libre, acondicionada para el verano y el invierno parece ser lo más del momento en la ciudad. Lleno absoluto en un espacio exclusivo, moderno, con gente guapa y música acorde. De hecho, en toda la zona de Select Citywalk estan proliferando bares musicales, lounge y discotecas para hacerle sobra al F-Bar del Ashok Hotel. Si esperamos de la vida que un buen DJ pinche algo así como dance y pseudoelectrónica sería un buen lugar para pasarse las noches gélidas de invierno al lado de sus braseros, aunque sobretodo es un espacio excepcional para disfrutar de las calurosas noches de los meses por venir. Parejas y chicas gratis, chicos 1500 rupias.
Shivaji en la niebla
No es una copia barata de la película de Sigourney Weaver (que el nombre se las trae), sino el día a día de esta escultura en un parque de Kashmiri Gate. Al fondo la estación de la línea roja del metro apenas es visible, aunque está a unos 200 o 300 metros del punto donde nos encontramos. El rey maratha tendrá que esperar unos días para presidir con orgullo esta encrucijada del norte de Delhi.

Ego Thai
53, Community Centre · New Friends Colony, Delhi · 01126331181
Es extraño encontrarse comiendo thai en una especie de biblioteca. Pad thai y curris verdes y rojos rodeados por libros de segunda mano, guías de restaurantes de Delhi y algun que otro ejemplar agotado de una novela que ningún cliente empezará a leer mientras come.
El servicio correctísimo y amable, como un buen thai debe ser. Por algo son el país de las sonrisas. Y ciertamente, el pad thai estaba bueno, aunque una gamba estaba undercooked. ¿Quien no ha comido alguna vez sushi de gambas? Como siempre, deberían mejorar la ambientación musical y de paso comprar unos muebles que pesen un poco menos, porque para apartar el banco de la mesa puedes provocarte un ataque de indeseado lumbago. Pero, quitando estas minucias y centrándonos en lo que importa, la comida, hay que decir que estava excelente.
Se echa de menos el sticky rice con mango, Sr. Ego. Esperaremos a la temporada del mango a ver si vuelve a la carta.
Aulia Masjid
K Block, Outer Circle · CP, Delhi
Este estrafalario elemento arquitectónico, modesto en sí, pero situado en plena calzada de la vía que sale de CP hacia Old Delhi (no n vano se ve la Jama Masjid en días claros) tiene una de esas dhabas curiosas que merecen ser mencionadas en cualquier inventario de restaurantes delhitas. Lo es por su situación estratégica y absurda. Lo es por su cartel de “no tenemos sucursales”. Lo es por lo parco del menú que contiene apenas tres variedades de pulao y un par de platos más. Pero, como todo en este mundo, lo es porque conjuga lo auténtico y lo pintoresco, lo delicicoso y lo icónico, lo excepcional y lo real por una suma que raramente superará las 100 rupias.
Sólo una advertencia, no pidáis bebida porque tardan una eternidad en traerla. Bueno, dos advertencias. El pullao pica un poco más de lo habitual.
Paan dulce
En Nizzamuddin Dargah, justo antes de adentrarse en los callejones que llevan a la venerada tumba, hay un paanwalla que prepara uno de los paan dulces más recomendables de las calles de Delhi. El paan consiste en una serie de especies y nuez de areca dentro de una hoja de betel. Los indios lo mascan con avidez cosa que les produce enrojecimiento de las encías y los dientes. El paan favorece la salivación por lo que para consumirlo hay que escupir continuadamente, dejándo la ciudad moteada de esputos de un color nada alentador. Sin embargo, el paan dulce tiene un sabor agradable y refrescante ya que incluye miel y otros dulcificantes a los ingredientes habituales. Así que los que quieran iniciarse, acertarán si eligen la versión dulce de este preparado tan común en las calles indias.
Ellas iban advertidas, pero sonreían desconfiadas. No les duró demasiado en boca, pero fueron lo suficientemente valientes para soportar la mirada inquisitiva de la marabunta de indios alrededor del paanwalla y el espectaculo surrealista de la cabra vestida con las pieles de una ancestra suya mezcladas con un tejido sintético cualquiera.
Banana Leaf
N-12, Inner Circle · CP, Delhi · 01123312355, 01151523777
Este local casi en la esquina del Outer Circle con Janpath es un clásico para los viajeros. Siempre lo había visto con un poco de recelo porque tiene el típico pesado, a veces, bajo la columnata invitandote a entrar, pero finalmente decidí que había que probarlo. Desde luego, la estética palidece ante su competidor más cercano, el Saravana Bhavav, ambos ofrecen una oferta culinaria parecida, pero el Banana Leaf tiene un aspecto más descuidado, tal vez simplemente es que después de varios años ha desmejorado.
Como siempre, no hay que dejarse llevar por la primera impresión. Elmenú es amplio con algunos platos poco comunes en los restaurantes sureños más normales. En estos casos, siempre es recomendable arriesgarse con un thali o algo similar que nos de la idea de qué tiene para ofrecer el local. La verdad es que la variedad de arroces del Minin Lunch era muy buena, con un nivel de picante bastante aceptable y un par de postres a base de arroz realmente delhiciosos.
Así que concluyo que debería seguir investigando el menú, porque este restaurante apunta maneras.
Ginger Moon
73, Middle Lane · Khan Market, Delhi · 01143593000 / 01143596000
Nuevo en Khan Market, nada nuevo a la gastronomía del barrio. Un nuevo restaurante con aires de caro, precios acordes con los aires y comida, que con pocas excepciones tiende a parecerse a la de cualquier restaurante chino cochambroso de Delhi. Hakka noddles que no son hakka noddles, fideos fritos con verduras varias y la cansina trilogía de veg – chicken – prawn y muchas recetas de carne y pescado que tienen dudosas raíces en el gigante de oriente. A lo sumo, cabe recomendar los platos de Singapur, que merecen un apartado individual en el menú. Algunos tienen nombres complejamente apetitosos y por lo que pude probar, estaban aceptables (aunque, de nuevo, no me pareció que a parte del nombre, fueran exactamente comida ni malaya ni china de Singapur). Desde luego, lo mejor del lugar es el espacio con vistas al mercado y el nombre, que tiene algo de poético.
Si se está en Khan Market, se puede intentar, a lo sumo se saldrá con las mismas rupias de menos que en alguno de los otros insatisfactorios restaurantes del mercado.
Urban Pind – expat night
N-4, N Block Market · Greater Kailash I, Delhi · 01139515656 · www.urbanpind.com
Unas esculturas estilo Kajuraho decoran las paredes de la primera planta. Los sofás y las mesas de diseño se esparcen por los pisos con cierto orden. El servicio, algo lento, nos trae una carta llena de platos con nombres suggerentes y carentes de fuerza gustativa. Algo sosos, vaya. Un poti poti de cocinas que más que internacional debería ser apelado como miscelánea caótica. El menú es simplemente caro para lo que se ofrece. Pero es que estar en tal ambiente de glamour tiene sus contrapartidas. En Urban Pind no estamos para comer, estamos para figurar. Cada noche es uno de los locales que suele llenarse con sus fiestas temáticas y eventos varios.
Lo mejor del local es la terraza, amplia y diáfana. Una terraza donde tomarse una cerveza sobrecargada de tasas en un ambiente posh, donde el privée lo forman dos pares de sofás y unos gorilas enormes que te impiden el paso mientras la multitud se agolpa y se roza en el resto del espacio. Nunca la separación entre los VIPs y el vulgo fue tan pequeña y, sin embargo, se echa en falta una revolución de las masas. Será porque con tener alcohol a tutiplen y música electrónica de poca monta la gente se conforma con cualquier incomodidad.
Lo cierto es que no es un lugar de mi agrado. Básicamente pretencioso, con gente pretenciosamente guapa, camareros pretenciosamente atractivos, música pretenciosamente moderna. Pero, si bien no es mi lugar favorito, hay que reconocer que acoge a buena parte de la comunidad extranjera, especialmente en su fiesta para expatriados de todos los jueves. Entrada libre y una pulserita para consumiciones sin parar por un precio bastante módico: 700 rupias. Así que los avidos de emborracharse que busquen algo más chic que el salón de su casa, pueden acercarse y disfrutar con la animada multitud y tal vez, bailar con éxitos un poco pasados de moda de la música dance y electrónica más occidental. Los nostalgicos de la patria también podrán tener una regresión a algo así como un pseudo Buddha Bar de ciudad de provincias. Y a los que no les gusto, tendrán la certeza de no tener que soportarme.
Vadehra Art Gallery – Love undetectable by Sunil Gupta
Ya se termina, así que si alguien quiere verla que corra. Una exposición sobre la experiencia homosexual en la India en uno de esos lugares donde uno no espera que haya nada interesante: Okhla Industrial Estate. Sunil Gupta, activista por los derechos de los gays y lesbianas indios, se desnuda literalmente en una exposición que mezcla fotografía y video arte y que el pasado 19 de setiembre incluyó una lectura de textos titulada 377, en referencia al artículo del código penal que castigaba las relaciones entre hombres.

P.S. La exposición de Rakhi Peswani también merecía el trayecto hasta Okhla.
Cocoberry
32, A Block Market · Defence Colony, Delhi · www.cocoberry.co.in
Sólo le faltaba una máquina de café para ser el lugar perfecto de encuentro en las tardes ociosas. Perdón, comencemos de nuevo, incluso tiene una máquina de café para convertir las tardes ociosas en amenas charlas con amigos. Una decoración de lo más moderna, digna de ser imitada por IKEA, es sólo el colofón final de un local que ha tenido una gran idea (o al menos la ha importado a la India): ofrecer yogur helado con frutas troceadas y otros complementos. Los venden para llevar, pero lo cierto es que el local está hecho con tanta gracia que apetece quedarse un rato a saborear el yogur con kiwi, piña, Oreo, almendras… e incluso jugar al Scrabble un rato. Los precios no estan muy desorbitados para el barrio y lo único malo es el pésimo gusto musical del DJ (ausente), como en muchos bares y restaurantes de la ciudad.







































