Archivos para Abril, 2009

MB’s

37, Def Col Market · Defence Colony, Delhi · 01124333510

Me prometieron un ambiente relajado con música house, lounge y pop, aunque el partido diario de la IPL destruyó el sueño y lo convirtió en una secuencia de ayyyyyys y ooooooooooooooh según evolucionaba el partido de críquet, deporte que todavía intento entender.

En la carta, comida india, continental y china sin nada demasiado destacable. La presentación fue, de mucho, lo mejor de la cena.

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¿Dónde está mi Carlsberg?

Debido a retrasos con el papeleo (renovación de licencias), desde hace unos días empiezan a escasear las marcas de cerveza internacionales que se producen en la India. Ni Carlsbergs, ni Tigers, ni Foster’s (lo cual tampoco es una gran pérdida). A los delhitas, sólo nos queda el consuelo de la Kingfisher y, aparentemente, una cervza llamada Godfather que no he conseguido encontrar todavía. Esperemos que la normalidad vuelva pronto o nos convertiremos en abstemios.

http://www.hindustantimes.com/StoryPage/StoryPage.aspx?sectionName=RSSFeed-Business&id=c9fcf1d9-c26a-404d-a9ab-b35e6c31cef0&Headline=Your+favourite+beer%e2%80%99s+dead%3f

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Ek glassi

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Sed

Supongo que si hablo de la sed, muchos pensarán que saben lo que supone experimentarla. Practicas tal y cual deporte y después de una buena sudada, sientes que necesitas beberte toda el agua que sale por el grifo del vestuario o terminarte la garrafa de agua que hay al lado del banquillo. La sed urbana, la sed de Delhi, es algo más malévola.

Anoche me volví de la cena en el CC de NFC hacia las diez, para descubrir con horror que solo me quedaba media botella de agua en la habitación. Las tiendas ya habían cerrado y confié en una larga noche de sueño que me permitiera sobrevivir a la escasez. A las dos me he levantado empapado en sudor, las sabanas casi chorreando, y acribillado por los mosquitos. He corrido hacia la botella que ya no tenía apenas nada, así que mi sed no se ha saciado. He salido a buscar un purificador de agua en algún lugar cercano de la guest house. Todo el mundo dormía y el agua del grifo, evidentemente, no se podía usar sin previo filtro. Sin purificador estaba condenado a pasar la noche a secas. Las alternativas pasaban por levantarme, ducharme y salir a la calle a uno de los dos lugares que conozco que abren 24 horas, ambos a más de media hora en autorickshaw de mi casa. Sin embargo, encontrar un vehículo a estas horas se presentaba algo difícil. En un arrebato de necesidad me he metido en el cuarto de baño. La tortura del agua del baño cayendo en el cubo, te hacía desear amorrarte al grifo. La boca seca, los labios agrietados… Sé que suena peliculero, pero así es el ataque de la sed. Sólo lo he experimentado otra vez, hace 3 años, y en ese momento claudiqué al grifo, aún con la posibilidad de caer enfermo al día siguiente. Afortunadamente no pasó.

Tras el baño he intentado dormirme y lo he conseguido después de una hora. De buena mañana, los labios seguían agrietados y la boca seca, pero la expectativa de una botella de agua a la salida de la residencia, han hecho la mañana más llevadera.

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De vuelta al campus norte

El sábado, después de mucho tiempo, volví a Kamla Nagar a hacer lo que se hace en Kamla Nagar: comprar. Fue un reencuentro con el norte de la ciudad, con otro estilo de vivir, con otro ritmo, con otra gente. Fue un reencuentro con la Delhi donde vivía hace 3 años, con nombres familiares que evocan los días con Natalia y Olga en la ciudad. Regresé al sur con unas cuantas prendas a muy  buen precio. Kamla Nagar no es SN, pero se encuentran gangas bastante modernillas (de un modernillo muy estudiantil).

chillies que te protegen

con amigos

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Lazy Lamhe

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Sant Jordi 2009

No es la primera vez que me encuentro fuera de Cataluña en la diada. Esta vez en Delhi, he organizado una clase especial de Sant Jordi en el curso de catalán: rosas para todos y una película que ha resultado un éxito rotundo, a pesar de las malas condiciones de sonido. Tempus Fugit, una pelicula catalana que no conocía, claro está, sobre el amor. Me han regalado un libro y un turrón.

FELIÇ SANT JORDI!

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Placeres veraniegos

A mediodía superamos los 40ºC y la piel se abrasa cuando te apartas de la sombra. Una media de 4 litros de agua son bebidos sin ser evacuados más que por un incipiente sudor que no llega a chorrear, ya que el calor lo seca al instante. Cuando hay viento, es un aire tórrido que te resseca la piel y te quema los ojos, que a veces sueltan unas lágrimas de compasión. Evidentemente, uno se acostumbra a estas condiciones del verano delhita, hasta el punto que simplemente la queja sirve para ahuyentar la sensación de estar pereciendo ante esta orgía climatológica.

Por otro lado, llega la noche y uno ha tenido que visitar por azar algun lugar en el centro de Delhi. De vuelta a casa, a las 11, un autorickshaw te espera a la puerta de un buen restaurante de CP, donde has entrado con una amiga puesto que en el acto al que asistíais no os han dado nada de comer (algo impensable en la India). Después de una breve discusión, pues la gente está un poco aletargada por el calor y se crispa menos, conseguís un conductor a buen precio y te subes al pequeño vehiculo. El auto surca las grandes avenidas de Nueva Delhi bamboleante, la brisa suave ya no es tán cálida y te refresca, mientras la ciudad sumida en la oscuridad se desliza a lado y lado con una velocidad inusitada en el tráfico de la ciudad. Un instante de placer te estremece y, por un momento, piensas que querrías seguir montado en el auto toda la eternidad: con ese aire, con esas vistas, con esa compañía.

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Pachrichas

Fachada de Safdarjung Road · INA, Delhi

Una dhaba sureña en las que la dosa pica; pican los chutneys y el sambar… pero con ese picante que al rato se convierte en delicioso. Vine porque no había tappa en el keralí que frecuento, y la verdad es que me pregunto porque habrá tantos negocios con nombres del sur en INA. En el caso de los restaurantes es obvio, pues entre el mercado y Kidwai Nagar se han situado desde hace un tiempo varias dhabas mughlai y similares, con tandoori chicken, dhal, chapatti, etc.

Pero volviendo a la comida. Si uno quiere probar dhaba sureña, pues no está mal, aunque el lugar ni es comfortable, ni la comida exquisita, ni nada de nada… excepto que el propietario con su lungi te trata muy amablemente. Deduzco que no hay muchos extranjeros que se sienten en su pequeño restaurante.

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Dettached en el Costa Café

Entre las sorpresas que te da una mañana en Delhi está el hecho de entar al Costa Café, la cafetería con más categoría dentro de las cadenas que ocupan el mercado de la capital, y encontrarte con dos turistas italianos, creo, medio harapientos que suben elegantemente la escalera (como si fuera una pasarela de Milán) y se piden el gran desayuno frugal. No entiendo porque la indianización aparente de sus ropajes dettached no les ha llevado a desayunar como todo buen hijo de vecino unas parathas aceitosas o unos idlis con chutney de coco y sambhar. Y me permito mirarlo desde fuera, porque yo sigo vistiendo como siempre, sin pretensiones de haberme espiritualizado. Por eso me merezco un capuccino de buena mañana ;)

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Oye Lucky Lucky Oye

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Pizza Marzano

Ansal Plaza · South Extension II, Delhi www.pizzaexpress.com
DLF Place · Vasant Kunj, Delhi

En el Heron City de Barcelona hay una franquicia de Pizza Marzano. Con mi hermano solíamos ir allí tras las películas de los jueves porque no era demasiado caro y tenían buenas pizzas, aunque fuera una franquicia de estas que puedes encontrar en cualquier lugar. En aquel local, particularmente, el ambiente solía ser tranquilo, sin demasiada gente entre semana, y daban ganas de charlar sentados en la terraza en verano y dentro del salón en invierno. Nada del otro mundo, aunque en general me parecía bien y me lo parecería de estar todavía en Barcelona.

Mi sorpresa fue encontrar una sucursal del tal Marzanno en Ansal Plaza. En efecto, la empresa es británica y debe haber Pizza Marzano por todo el mundo. El menú es casi idéntico al que sirven en Barcelona con excepciones como el carpaccio de ternera, convertido aquí en salmón con mascarpone. La diferencia es que los precios que en Barcelona son muy razonables, se convierten en Delhi en prohibitivos. Una pizza alrededor de las 500 rupias, por ejemplo. Así pues, se podría decir que este restaurante, que tiene casi la misma decoración que el de Barcelona, es por las circunstancias un lugar para clase media alta.

No sé exactamente si hacen toda la comida ellos mismos o si la traen congelada de la central, pero lo cierto es que la suavidad de la ricotta con espinacas era tal que me ha recordado muchísimo a mis tiempos en casa, el flan de café sabía a café y los tomates tenían su punto ácido y refrescante. Una recomendación para un día especial, aunque Brian Adams de banda sonora está ya un poco sobado y nos recuerda, por un instante al CCD o al Barista. Siempre se puede mejorar.

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Oxfam India

http://www.dhoom.com/
http://www.broadcastindia.com/node/451483

El pasado viernes, un alumno del curso de catalán me invitó al lanzamiento del video para luchar contra el cambio climático de Euphoria. El grupo, hasta el momento desconocido para mi, iba a tocar la canción en directo. La invitación era conditio sine qua non para estar en el auditorio FICCI de Mandi House y allí me fui con Silvia después del trabajo. A comentar:

El video era un poco naif, parecía que lo hubiera hecho Josmar, para los que tengan el referente, aunque me imagino que la letra de la canción sería de esas un poco moralizantes que te dan buenos consejos para la vida. Viendo el video, la verdad, podría haber sido una campaña contra el cambio climático o por la educación en la india o un anuncio de Incredible India o cualquier otra cosa (excepto por el momento sublime en que el greñudo cantante de Euphoria, con unas vises que recordaban al de los Mojinos Escocíos, entraba en la habitación de la chica de clase media que se había dormido y le apagaba la luz).

La música de Euphoria más que alegría y alborozo provocaba dolor de cabeza. No es exactamente que el sonido fuera rock duro, sino que el cantante se dedicaba a pegar berridos de una manera desaforada. De hecho, su crédito se agotó cuando mencionó un par de veces que sólo les habían pagado por una canción pero que iban a cantar más. Hay que ser muy cheap para soltar eso ante un auditorio de gente bienintencionada que ha venido a hacer su cosa global del mes. Abril: el cambio climático.

Los parlamentos que precedieron al lanzamiento del video fueron demasiado largos, como casi siempre. Estuvo allí Rahul Bose, un actor también desconocido para mi hasta ese día, y del que podemos decir que estaba demasiado delgado. Habló la ministra de salud de Delhi, la presidenta de Oxfam India (que se ha fundado hace 6 meses) y una señora que era la presentadora y que empezó con el simple apunte de: el foco me pega en la cara y no veo nada. Luego trajeron a los testigos de primera mano del cambio climático: aquí llego la orgía conceptual porque ya no se sabía exactamente de que se estaba hablando. Un pescador dijo que en los últimos 15 años pescan menos (tal vez han agotado los caladeros por sobreexplotación) según él y Oxfam por el cambio climático. Una mujer hablo del cambio del régimen de lluvias en telugu. Creo que estaba bastante claro que ella decía que en los últimos 15 años sólo han tenido 2 cosechas óptimas, pero la directora del evento al resumirla dijo que habían tenido sólo 2 cosechas. Pregunta: ¿y de qué comen entonces? A la mujer se la veía bastante lozana. El tercero fue otro campesino que habló solo en hindi sin traducción, cosa que complicó el seguimiento del argumento. Total, que allí se mezcló el tsunami, con el cambio climático, con las malas cosechas, con los suicidios de campesinos en Andhra y Vidharba… un poco de todo. Este es uno de los problemas: si las cosas se explican mal acaban siendo un cajon de sastre para meter todos los problemas que pasan en el mundo. Léase globalización.

Indignante fue también la mención al pobre Bono, que según Bose se entrevistó con Bush y, sólo con su charlita, el presidente de los Estados Unidos cambió toda su política medioambiental. No me había dado cuenta de ello. Pensaba que era Obama el que lo estaba proponiendo.

Entre lo destacable, y aquí cito a Silvia, la de veces que se recalcó que si bien la India está creciendo a un ritmo acelerado, hay todavía un 70% de la población que vive en el campo, el mismo porcentaje de pobres y unas limitaciones en infrastructuras y servicios que no se pueden obviar. Esta bien que alguien recuerde a los urbanitas que viven en el país que viven, sea lo que sea lo que se ve por las calles de Delhi.

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Kismat Konnection – Move your body now

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Quien estuviera en HP

HIMALAYA

 

McLeod Ganj

 

aix...

 

paseo

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El tactel

Hay momentos en que el sopor del verano de Delhi y la espera en una estación de tren totalmente abarrotada de pasajeros y parcialmente abarrotada de mosquitos, lleva los devaneos del pensamiento hacia lugares insospechados. Allí estaba yo, en New Delhi Railway Station, sentado en el andén dos, cuando de repente se me ocurrió una idea escalofriante. Se está demostrando que en la modo todo vuelve. Pero, ¿hay alguna posibilidad real de que vuelva el tactel? Y desde allí, pues a miles de cuestiones laterales como, quién lo inventó, cuanto petróleo se malgastó en fabricar aquellas telas brillantes y totalmente antitranspirantes, porque los colores eran mayoritariamente chillones y porque mi madre me los compraba… pero sobretodo, ¿por qué alguien en la India con aquel calor insufrible, había decidido sacarlo de lo más profundo de su armario?

Y si ya de por sí este pensamiento profundo era escalofriante, se convirtió en perverso cuando me di cuenta que ya lo había tenido antes… Creo que entonces debería considerarse trauma infantil.

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Aksar – Soniye

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Globus

South Ex Market · South Extension II, Delhi · http://www.globus.in

La tienda revelación de esta temporada. Lo cierto es que en algunos momentos los diseños que venden pueden resultar algo exagerados y algunas prendas no son de la mejor calidad, pero entrar a este Zara indio es salirse un poco de la linea de las marcas internacionales, lo que significa, a veces, encontrar pequeñas joyitas para hacer los pinitos fashion por Delhi sin dejarse los ahorros. Si Sarojini Nagar es el lugar para comprarte los complementos, Globus es el de los básicos para el día a día. Un fondo de armario debe tener alguna prenda de Globus, sobretodo el fondo de armario que sacamos por la noche. Los precios son muy razonables, tienen diversas marcas con propuestas interesantes, además de la ya conocida Spykar. La atención es muy buena, digamos que es atenta sin ser agobiante, y el abanico de posibilidades estupendo. Me quedo con la camisa con capucha que me he comprado, disponible en rosa y un color tostado (me he comprado el tostado) por unos 15 euros: para una noche inocente donde jugar a ser caperucita, con o sin lobo.

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South Extension Market

No tiene un cine, no tiene buenos restaurantes y está atravesado por uno de los tramos más concurridos de la Ring Road. Definitivament South Ex no es el mejor sitio para pasar una tarde relajada, aunque tiene una acumulación de tiendas de marca bastante considerable. Se trata del tipo de tiendas en las que una persona de clase media se gasta sus ahorrillos para renovar el fondo de armario. Levi’s, Rebook, Nike, Adidas, Benetton… Nada demasiado fuera de la común. Un poco apartado está Globus, con diversas marcas indias de pret-a- porter. Los showrooms son espaciosos y la atención en general es buena. Las zapaterías no son santo de mi devoción y las joyerías, por supuesto, mucho menos. Así que no es el mercado donde llevaría a alguien que quiera pasar la tarde, a menos que quiera pasarla dentro de la gigantesca tienda de Levi’s. Con decir que el Barista es de lo mejorcito del lugar, ya se describe donde estamos. Hay algunos otros lugares referenciados como el Sancho’s, el Daichi, el Lizard Lounge… El primero para bien y los segundos para mal o peor.

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Chandni Chowk to China

Este es un éxito de cartelera que en su día me dejé.

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The Reader

Escribo sobre esta película no porque me haya gustado, que sí, sino por el profundo efecto que la censura ha tenido en las escenas del principio y lo malogrado de los cortes. Hay que ser un carnicero para amputar escenas como lo han hecho los censores indios (sino es que los de la pospo se han pasado de la raya en varias escenas).

http://www.imdb.com/title/tt0976051/

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Des-bar-ajuste

Si el otro día presencié un momento hermoso caminando hacia el trabajo, esta vez fue algo más que un instante. La vigilancia de examenes en Jamia Millia Islamia, algo tan común en mi vida anterior como becario en la UPF, se convirtió de repente en una sorprendente experiencia. No sólo la universidad muestra una extraña afición por el encorsetamiento y el orden, obligando a los estudiantes a sentarse en la silla que les está asignada y a rellenar y entregar un montón de papeles que aparentemente aseguran el anonimato del examen para los posibles correctores, sino que los vigilantes y examinadores tenemos que pasar por un exhaustivo control similar.

Firmas por aquí, papeleo por allá… y entre garabateo y garabateo el paniwalla entra al aula y va sirviendo agua a todos los estudiantes que así lo solicitan. ¡Es un examen con camarero! Claro está que el agua no viene de la fuente de Evian ni nada parecido, sinó de un cubo de plástico puesto en la entrada con agua filtrada, por supuesto. Para los vigilantes el menú incluía te, samosa o bread pakora, lo que hacía algo más entretenida la larga espera de 2 horas y media hasta que los últimos estudiantes entregaron los examenes. Y entonces recordé la historia de la pobre chica que no pudo salir a tomarse una pastilla para la regla en un examen de Historia de China de Dolors Folch y me estuvieron a punto de saltar unas lagrimitas por los desdichados estudiantes de las universidades catalanas que se pasan el día en el bar, pero en los examenes no disfrutan de estos lujos asiáticos.

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Propaganda de otros tiempos

Esta mañana me he levantado como de costumbre y después de la ducha de rigor, me he dirigo al Barista. Cada mañana leo el periódico, el Hindustan Times, mientras tomo un capuccino y un bocadillo. Pero esta mañana no han salido las cosas todo lo bien que esperaba. La máquina de café no funcionaba y se les había ido la mano con el aire acondicionado. Así que frente a mi bocadillo de pollo al limón, he abierto las primeras páginas del periódico cuando de repente un suplemento se ha deslizado del montón. Es normal que el HT traiga varios suplementos, uno dedicado a Delhi, otro al Sur de Delhi, otro a temas immobiliarios y uno a economía, en el mismo número. Lo extraño de este suplemento era su título

CHINA’S TIBET: THE PAST AND THE PRESENT

Luego ha empezado el diabólico juego de cifras y de fotografías que comparan la Lhasa de hoy en día con la de hace 50 años. Algunas de las fotografías parecen francamente retocadas con ordenador, porque hacen parecer a Lhasa algo así como un Nueva York de los Himalayas. Con todo, lo más aberrante es que los destinatarios de este basura propagandística demagógica, donde los niños tibetanos parecen más felices, las mujeres tibetanas más bellas y los hombres más humanos, no son los tibetanos, sino los indios. Es una maniobra de la propaganda política china para que la India tenga una mejor imagen de su llamada “invasión pacífica del Tibet” y dejen de dar soporte a unos tibetanos en el exilio que de por sí no viven en las mejores condiciones imaginables. La China civilizadora, como antaño hicieron otras potencias coloniales, se desemascara a si misma con estas triquiñuelas.

Esperemos que los indios, grandes luchadores antiimperialistas, no se dejen seducir por la ensoñación de las imagenes y se den cuenta que los miles de tibetanos que viven sobre su tierra, como apatridas, necesitan de alguien más que de un par de Richard Geres para que su existencia tenga la dignidad que un día los invasores les quitaron.

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Manos arriba

Hacía días que no me encontraba con minucias en Delhi. De hecho, hacía días que prestaba sólo una mirada aburrida a la ciudad. Ayer por la mañana, en cambio, tras la breve tormenta que sorprendió a la ciudad de buena mañana, déjando la típica pátina de barro por las callejuelas y un ambiente algo extraño entre los viandantes, pasó una cosa.

Iba camino a la universidad y un par de hombres subidos en una moto pasaron cerca de mi. El conductor tenía puestos sus ojos en el asfalto mientras que el pasajero cargaba con un gran cristal de casi dos metros de alto puesto sobre el sillín, entre uno y otro. Para sosternerlo mantenía los brazos en alto, evitando que los continuos baches de la avenida lo dañaran. A medida que se alejaba, entre el tráfico y el intenso azul de la mañana, límpia de polución tras la lluvia, los bordes de la estructura transparente se fueron desvaneciendo y, al poco, un hombre sentado en la parte trasera de una vieja Honda mantenía los manos en alto sin ningún motivo aparente.

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Dharamsala

paseo matutino

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Curso de catalán: éxito total

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Muerte de un viajante

El pasado martes murió mi ordenador. Ha vuelto a la vida gracias a los técnicos de Dell, en breve más materiales en el blog.

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Ansal Plaza

Ansal Plaza · South Extension II, Delhi

Este enorme centro comercial que tiene, todo sea dicho de paso, muy pocos comercios para el espacio que ocupa, es de aquellos lugares que uno siempre ve desde el auto pasando a toda velocidad por una calle de 3 o 4 carriles por banda. Hoy, me he liado la manta a la cabeza y le he hecho una visita. Primera grata sorpresa, había una tienda Converse original donde me he podido comprar unas bambas idem a un precio muy razonable (1200 rupias). Había muchas otras tiendas interesantes, aunque la mayoría las podríamos encontrar en cualquier otro centro comercial. El edificio tiene forma de círculo, o casi, y esta formado por un pasillo que da a la plaza central y una retaila de tiendas que dan a la parte de detrás de la construcción, donde hay un parque muy tranquilo para que festejen las parejitas. Lo peculiar de este centro comercial, a mi entender, es que no tiene ninguna vinculación con lo que le rodea. Creo que nunca, ningún vecino de Masjid Moth o Udyan Park, habrá pasado por sus tiendas. Hay que venir en coche para tener una acogida algo digna, a pie la entrada al espacio tiene algo de miserable.

Otra cosa a desacar es que tienen un PIZZA MARZANO. Voy a venir a brindar por los viejos tiempos en que el Marzano era la salida predilecta de las noches de cine con mi hermano en Heron City.

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